Teorías Básicas del Análisis Fundamental - Curso de Forex

Temas tratados en este módulo:
  • Las principales teorías del análisis fundamental, sus posibilidades y limitaciones en detalle.
  • Diferentes alineaciones de los indicadores más importantes de la economía de EEUU para el trading de noticias a corto plazo.
  • Las principales características de los tipos de interés: valor temporal, coste de oportunidad, expectativas de inflación y deflación.
  • Indicadores de sentimiento, con los que medir las posiciones de los traders y lo que es más importante, sus expectativas e intenciones para el futuro.

En un mercado libre, todos los movimientos de precios se reducen a una ecuación de oferta y demanda. Como se mencionó en la Unidad A, el mismo principio es válido para las divisas: una mayor demanda indica escasez y conduce a precios más altos, mientras que una demanda débil significa una bajada de precios. Al mismo tiempo, más oferta y la abundancia conduce a precios más bajos y menor oferta hace subir los precios.

En este contexto, se suele decir que los fundamentos son lo que impulsa los precios al alza y a la baja definiendo la oferta y la demanda. Pero si este principio es cierto, entonces ¿por qué asistimos periódicamente a un aumento de la demanda mientras los precios siguen subiendo? Según la teoría, debería ser al revés.

La sabiduría convencional nos dice que un abismo separa las teorías transmitidas por los economistas académicos y el día a día de aquellos que operan en los mercados. Muchos investigadores coinciden en que la separación realmente existe: los tipos de cambio exhiben volatilidad y constantes desajustes que parecen en gran medida ajenos a los fundamentos macroeconómicos.

En este módulo se examina si los traders pueden evitar esta aparente contradicción y mostrar un conjunto de orientaciones para hacer que el análisis fundamental sea operativo.

Como punto de partida, veremos de los diferentes modelos utilizados en el análisis fundamental. A continuación, le guiaremos mediante explicaciones acerca de cómo utilizar este tipo de análisis para obtener una visión a largo plazo de hacia dónde se dirigen los precios, así como algunos consejos sobre cómo usarlo para la previsión a corto plazo. Y, por último, una perspectiva de mercado diferente se cubrirá con la ayuda de indicadores de sentimiento.

1. Teorías Básicas del Análisis Fundamental

Uno de los debates dominantes entre los analistas financieros es la validez relativa de los dos enfoques primarios del análisis de mercados: el análisis fundamental y técnico. Hay varios puntos que diferencian entre análisis técnico y fundamental, pero es cierto que ambos estudian las causas de los movimientos del mercado y ambos intentan predecir el comportamiento del precio y las tendencias del mercado. Los fundamentales, tema principal de este Módulo, se centran en las teorías financieras y económicas, así como los acontecimientos políticos, para determinar las fuerzas de la oferta y la demanda.

En general, el tipo de cambio de una moneda frente a otras es un reflejo de las condiciones de la economía de ese país, en comparación con las economías de otros países. Este supuesto se basa en la creencia de que el tipo de cambio es determinado por la salud subyacente de las dos naciones involucradas en el par.

Cuando se evalúa una divisa en relación a la de otro país, el análisis fundamental se basa en una comprensión amplia de las estadísticas macroeconómicas y de los eventos. Por lo general, se examinan los elementos principales subyacentes que influyen en la economía de una determinada moneda. Estos podrían incluir, por una parte, indicadores económicos tales como tipos de interés, inflación, desempleo, oferta monetaria y tasa de crecimiento. Por otro lado, también se examinan las condiciones socio-políticas que podrían tener un impacto en el nivel de confianza en el gobierno de una nación y afectan el clima de estabilidad.

Los analistas fundamentales utilizan diferentes modelos para examinar los valores de una divisa y prever sus movimientos futuros. A continuación se describen los principales modelos para la previsión de los precios de una divisa, sus principios y limitaciones.

Paridad del Poder Adquisitivo

El modelo de paridad del poder adquisitivo se basa en la teoría de que los tipos de cambio entre las divisas están en equilibrio cuando su poder adquisitivo es el mismo en cada uno de los dos países. Un aumento en el nivel de precios domésticos de un país supondrá un cambio en su tasa de inflación. Cuando esto sucede, se espera que dicha tasa de inflación sea compensada por un cambio equivalente pero de signo opuesto en el tipo de cambio. De acuerdo con el modelo de paridad del poder adquisitivo, si el valor de una hamburguesa, por ejemplo, es 2 dólares en EEUU y 1 libra en el Reino Unido, el cambio GBP/USD debe ser de 2 dólares por libra (GBP/USD 2,0000).

¿Qué pasa si el tipo de cambio interbancario está a GBP / USD 1,5000? En este caso, la libra esterlina se considerará que está infravalorada mientras que el dólar estará sobrevalorado.

Por lo tanto, según este modelo las dos divisas deben converger hacia la relación 2:1, lo que es la diferencia de precio de los mismos productos en ambos países. Esto también significa que cuando la inflación de un país va en aumento, el tipo de cambio deberá depreciarse en relación a otras monedas, con el fin de volver a la paridad.

Al leer acerca de la paridad del poder adquisitivo, se dará cuenta de que muchos autores comparan precios de hamburguesas. Hay una razón por la cual las hamburguesas son un ejemplo muy conocido: la publicación semanal "The Economist" publica el índice Big Mac que es una manera informal de medir el poder adquisitivo de dos países comparando el precio de una hamburguesa Big Mac vendida por McDonald's.

Una medida más formal es publicada por la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) usando una cesta de bienes de consumo y proporcionando información sobre si las distintas divisas se encuentran infra o sobrevaloradas frente al dólar.

Puede utilizar los siguientes enlaces para comparar ambos indicadores:

Índice Big Mac

OECE PPP Index (haga clic en “OECD statistics on Purchasing Power Parities (PPP)”)

En ausencia de transporte y otros costes de transacción tales como los aranceles o impuestos, los mercados competitivos deberían teóricamente igualar el precio de un producto idéntico en dos países (con los precios expresados en la misma moneda). Pero en realidad existen tales costes e influyen en el coste de los bienes y servicios, por lo que se deben tener en cuenta al ponderar los precios. Lamentablemente el modelo de la paridad del poder adquisitivo no refleja esos costes para determinar los tipos de cambio, siendo esta su principal debilidad. Otra desventaja es el hecho de que el modelo sólo se aplica a bienes e ignora los servicios. Además, otros factores como los diferenciales de tasas de inflación e interés que afectan a los tipos de cambio, y que no se tienen en cuenta en este modelo.

¿Sirve el modelo de paridad del poder adquisitivo para determinar los tipos de cambio en el corto plazo? No. Este modelo es una medida que anticipa el comportamiento a largo plazo de los tipos de cambio, pero no sirve para realizar operaciones a corto plazo. La idea detrás de este modelo es que las fuerzas económicas eventualmente igualarán el poder adquisitivo de las divisas en diferentes países, un fenómeno que suele durar varios años tal y como demuestra la evidencia empírica del modelo.

Paridad de Tipos de Interés

El modelo de paridad de tipos de interés se basa en el concepto de que cuando una divisa experimenta una apreciación o depreciación contra otra divisa, este desequilibrio debe ser llevado al equilibrio mediante un cambio en el diferencial de tipos de interés.

La paridad es necesaria para evitar una condición de arbitraje con el tipo de interés libre de riesgo. En teoría, funciona así: pedimos prestado dinero en una divisa, y a continuación, la cambiamos por otra invertir en activos de deuda. Al mismo tiempo, compramos contratos a plazo para convertir la divisa de nuevo al final del período durante el que mantenemos los activos de deuda. La cantidad debe ser igual a los rendimientos derivados de comprar y mantener activos similares de deuda de la primera divisa. El arbitraje se produciría si los rendimientos de ambas transacciones fueran diferentes, lo que produciría un rendimiento libre de riesgo.

Veamos esto con un ejemplo: suponiendo que el USD tiene un tipo de interés del 5% anual y el AUD un 8%, el tipo de cambio AUD/USD es 0,7000, y el tipo de cambio a plazo implícito en un contrato con vencimiento a 12 meses es 0,7000 para el AUD/USD. Es evidente que Australia tiene un tipo de interés más alto que EEUU. El arbitraje consiste en pedir prestado en el país con un tipo de interés más bajo e invertir en el país con una tipo de interés más alto. Si todo lo demás se mantiene igual, esto nos permitiría ganar dinero sin ningún riesgo. Un dólar invertido en EEUU al final del período de 12 meses será:

1 USD X (1 + 5%) = 1,05 USD

y un dólar invertido en Australia (después de la conversión en AUD y después de vuelta a USD al final del período de 12 meses será:

1 USD X (0.7/0.7)(1 + 8%) = 1,08 USD

El arbitraje funcionaría de la siguiente manera:

1. Pedimos prestado 1 USD a un banco en EEUU con un interés del 5%.

2. Convertimos USD a AUD al tipo de cambio de contado actual de 0,7000 AUD/USD, obteniendo 1,4285 AUD.

3. Invertimos los 1,4285 AUD en Australia a un plazo de 12 meses.

4. Compramos un contrato a plazo en AUD/USD a 0,7000 (es decir, nos cubrimos frente a las fluctuaciones del tipo de cambio).

Y al final del período de 12 meses:

1.  1,4285 AUD se convierten en 1,4285 AUD (1 + 8%) = 1,5427 AUD

2. Convertimos los 1,5427 AUD a dólares con un tipo de cambio AUD/USD igual a 0,7000, dando 1,0798 dólares

3. Devolvemos la cantidad prestada inicialmente de 1 USD al banco de EEUU con 5% de interés, es decir, 1,05 USD

El beneficio de arbitraje resultante es de 1,0798 USD - 1,0500 USD = 0,0298 dólares, casi tres centavos de beneficio por cada dólar.

La idea básica detrás de la teoría de valoración por arbitraje es la ley del precio único, que establece que dos artículos idénticos se venderán al mismo precio y si no lo hacen, entonces existirá una ganancia libre de riesgo podría obtenerse mediante el arbitraje comprando el artículo en el mercado más barato para luego venderlo en el mercado más caro.

Pero contrariamente a la teoría, las oportunidades de arbitraje de esta magnitud desaparecen muy rápidamente, porque una combinación de algunos de los siguientes eventos se produce y restablece la paridad: los tipos de interés de EEUU pueden subir, los tipos de cambio a plazo pueden bajar, los tipos de cambio al contado pueden subir o los tipos de interés australianos pueden bajar.

Como hemos visto en los últimos años durante el llamado "carry trade", las divisas con mayores tipos de interés se han apreciado más que depreciado sobre la base de los beneficios de la contención futura de la inflación y de una mayor rentabilidad. Esta es la razón por la cual este modelo por sí solo tampoco es útil.

Modelo de Balanza de Pagos Internacional

Hasta los años noventa la teoría de la balanza de pagos se centró principalmente en la balanza comercial, una subcuenta de la cuenta corriente. Esto se debió al hecho de que los flujos de capital no eran tan importantes como en la actualidad y la balanza comercial representaba la mayor parte de la balanza de pagos en la mayoría de las economías del mundo.

Bajo este modelo, una nación con un déficit comercial experimentará una reducción de sus reservas de divisas, la cual utilizará para pagar los bienes importados. Un país tiene que cambiar su divisa a la de los exportadores para pagar por los bienes - esto hace que su propia moneda se deprecie.
A su vez, una moneda más barata hace que los bienes y servicios exportados por el país sean menos costosos en el mercado mundial al tiempo que las importaciones se encarecen. El modelo de balanza simplificada de pagos afirma que después de un período intermedio, se reducen las importaciones y aumentan las exportaciones, estabilizando así la balanza comercial y la divisa hacia el equilibrio.

Basándose en este modelo, muchos analistas preveían que el dólar caería frente a otras divisas importantes, especialmente el Euro, debido al creciente déficit comercial de EEUU. Pero en realidad los flujos internacionales de capital en la última década se han caracterizado por unos inversores globales comprando miles de millones de activos en EEUU, produciendo un excedente neto de la cuenta de capital. Este excedente, a pesar de las discrepancias estadísticas y las fluctuaciones cambiarias, ha equilibrado el déficit por cuenta corriente.

Dado que la balanza de pagos no sólo está compuesta por la balanza comercial – sino en gran medida por la balanza por cuenta corriente - este modelo no pudo predecir con exactitud los movimientos de los tipos de cambio. El modelo de balanza de pagos se centra principalmente en el comercio, sin tener en cuenta el papel cada vez mayor de flujos internacionales de capital, tales como la inversión extranjera directa, los préstamos bancarios y, más importante aún, las inversiones de cartera. Estos flujos de capital van en la cuenta de capital de la balanza de pagos, y en algunas ocasiones, un saldo positivo en los flujos de capital compensa el déficit por cuenta corriente.

La explosión de los flujos de capital y la negociación de activos financieros han dado lugar al modelo de mercado de activos. La nueva realidad ha cambiado la forma en que los analistas y los traders analizan las divisas de tal forma que los flujos de fondos en activos financieros aumentan la demanda de la divisa en la que están denominados. Por el contrario, el flujo hacia activos financieros en el exterior,  tales como acciones y bonos, produce una disminución en la demanda de la divisa.

Modelo de Mercado de Activos

Este modelo es similar al modelo de balanza de pagos, pero en lugar de tener en cuenta la balanza de pagos se centra principalmente en la balanza por cuenta corriente. Para entender los dos modelos, vamos a exponer algunas definiciones básicas:

Las cuentas de balanza de pagos de todas las transacciones económicas internacionales entre particulares, empresas y agencias del gobierno de la economía doméstica con el resto del mundo. Cada transacción internacional en la que participen diferentes divisas resulta en un crédito y un débito en la balanza de pagos.
Los créditos son transacciones que aumentan la cantidad de dinero de los residentes en el país recibido desde el  extranjero, y los débitos son transacciones que aumentan el dinero pagado a extranjeros. Por ejemplo, si una empresa en Brasil compra maquinaria española, la compra es un débito para la cuenta brasileña y un crédito para la cuenta española.

El saldo de la balanza de pagos se divide en dos cuentas principales: la cuenta corriente y la cuenta de capital. La cuenta corriente recoge el comercio internacional de bienes y servicios y los beneficios obtenidos por inversiones. En otras palabras, es la suma de la balanza comercial (exportaciones menos importaciones de bienes y servicios), ingresos netos recibidos (tales como intereses y dividendos derivados de la propiedad de los activos) y pagos netos por transferencias unilaterales (ayuda extranjera directa, remesas de los trabajadores desde el extranjero, etc.)
La cuenta de capital se compone de las transferencias de capital (incluida la condonación de la deuda y las transferencias de los migrantes, entre otras) y la adquisición y enajenación de activos no producidos y no financieros (representando las compras y ventas de activos no producidos, tales como franquicias, derechos de autor, etc.).

Una subdivisión de la cuenta de capital, la cuenta financiera, registra las transferencias en las que está implicado el capital financiero. Es el resultado neto de la inversión internacional pública y privada que entra y sale de un país. Esto incluye la inversión de capital extranjero en la economía nacional (títulos públicos y privados, inversión directa, divisa nacional, etc.), y los activos extranjeros comprados por inversores domésticos (reservas oficiales, activos del gobierno y los bienes privados).

La cuenta de reservas oficiales, que forma parte de la cuenta financiera, está compuesta por  las divisas extranjeras mantenidas por los bancos centrales, y se utiliza para compensar los déficits en la balanza de pagos. Cuando hay un superávit comercial, las reservas oficiales aumentan. Por el contrario, cuando hay un déficit disminuyen.

Este modelo trata de alcanzar el equilibrio - una condición en la que la suma de los débitos y créditos de la cuenta corriente y de capital y las cuentas financieras es igual a cero. Bajo una condición de equilibrio, el valor de la moneda nacional también debe estar en su nivel de equilibrio. Sin embargo, la evidencia empírica demuestra que se separa del equilibrio.

Tomemos el ejemplo de EEUU y su déficit comercial. Sabemos que un país con un déficit por cuenta corriente persistente está importando más bienes y servicios de los que vende. En la balanza de pagos, esto aparece como una entrada de capital extranjero. Por lo tanto, bajo este modelo, EEUU debería financiar la diferencia con préstamos o vendiendo más activos de capital, es decir, creando un superávit en la cuenta de capital para compensar el déficit por cuenta corriente. De hecho, ambas cuentas no se compensan exactamente entre sí a causa de las discrepancias estadísticas en los movimientos del modelo y del tipo de cambio que modifican el valor de las transacciones internacionales registradas. Pero la principal limitación del modelo es que no se ha demostrado que haya correlación directa entre el valor de la moneda de una nación y el desequilibrio entre la cuenta de capital y la cuenta corriente nacionales.

El enfoque del modelo de activos considera a las divisas como activos que se negocian en un mercado financiero eficiente y que, por consiguiente, muestran una fuerte correlación con otros mercados, en particular los de acciones. Esto no siempre es el caso como muchos estudios empíricos señalan. A largo plazo, parece que no hay relación entre los mercados de valores de un país y el valor de su moneda.

Modelo Monetario de Determinación del Tipo de Cambio

Este modelo tiene como objetivo proporcionar una explicación para el proceso de ajuste dinámico que se produce a medida que el tipo de cambio se mueve hacia un nuevo equilibrio al considerar los fundamentales monetarios, tales como la oferta monetaria, los niveles de ingresos u otras variables.
El concepto detrás de este modelo es que un aumento de la oferta monetaria conduce a elevados tipos de interés como consecuencia de una inflación en aumento. A esto le sigue una depreciación de la divisa como medio de corrección hacia un nuevo equilibrio.

Los seguidores de este modelo por lo tanto consideran el crecimiento de la oferta monetaria de una nación en relación a la inflación y a las expectativas de inflación. Sostienen que una divisa aumenta su valor si no hay una política monetaria estable y se reduce si la política monetaria es irregular o inestable.
En una sección posterior, veremos la relación entre la oferta monetaria, la inflación y los tipos de interés.

El problema de este modelo es que no tiene en cuenta las variables de la balanza de pagos descritas en el modelo anterior, especialmente los flujos de capital que tendrían lugar como resultado de mayores tipos de interés de la divisa nacional o un mercado de acciones muy alcista. En cualquier caso, su enfoque teórico puede ser utilizado para complementar el análisis.

Modelo de Diferencial de Tipos de Interés Reales

El modelo de diferencial de tipos de interés reales es una variante del anterior modelo monetario con un mayor énfasis en los flujos de capital. En este caso se considera que el tipo de cambio al contado tiende a su equilibrio en función de la diferencia de tipos de interés reales. En los últimos años hemos sido testigos de tipos de interés muy altos en las principales economías. Para muchos inversores, las divisas con altos tipos de interés fueron activos atractivos para comprar, lo que provocó que los tipos de cambio de estas monedas se apreciaran.

Al igual que con otros modelos, el concepto tiene sus partidarios y sus detractores. Los críticos del modelo sostienen que se centra demasiado en los flujos de capital y omite la balanza por cuenta corriente nacional y otros factores como la inflación, el crecimiento, etc. En cualquier caso, este modelo puede ser empleado junto con otros para determinar la dirección del movimiento del tipo de cambio ya que sus premisas básicas son bastante lógicas.

Modelo de Sustitución de Divisa

Por sustitución de divisa se entiende el mantenimiento de una moneda extranjera, a expensas de la moneda nacional. Los particulares suelen adoptar estas medidas como una protección contra una depreciación esperada de la moneda nacional o para aprovechar un aumento de valor de la moneda extranjera.

Este modelo teórico de determinación del tipo de cambio ha asumido una importancia creciente en los últimos años. Se ha dicho que la sustitución de divisa es un factor crítico en el comportamiento volátil de los tipos de cambio. También tiene implicaciones radicales en la política monetaria, aunque el modelo muestra los resultados más convincentes cuando se aplican en los países subdesarrollados, donde el impacto del “dinero inteligente” entrando y saliendo tiene un efecto más profundo en la economía nacional.

Los analistas que siguen este modelo buscan cambios en las expectativas sobre la oferta monetaria de un país, ya que pueden tener un impacto en los tipos de cambio - la misma premisa que en el modelo monetario. A la espera de la reacción, los propios inversores se posicionan en consecuencia en el mercado, provocando que se active la profecía de autocumplimiento del modelo monetario.

Siguiendo el modelo monetario, si un país aumenta su oferta monetaria se espera que la inflación aumente (hay más dinero para comprar los mismos productos). El inversor que utilice el modelo de sustitución de divisa aprovecharía la relación de causa-efecto descrita en el modelo monetario y vendería la moneda que se espera que pierda valor. Este es el supuesto básico del modelo que en teoría lleva los precios hacia la paridad.

Este modelo trata de anticiparse a los cambios en la oferta monetaria y por lo tanto da más énfasis a las intervenciones en el mercado de divisas. Una de sus limitaciones, sin embargo, es que la inflación interna depende no sólo de los precios interiores, sino también de la política financiera exterior, debido a los vínculos entre países. Incluso en el largo plazo, los tipos de cambio flexibles no permiten la interdependencia monetaria.

Al igual que con los modelos antes citados, este también falla ya que es difícil tener en cuenta todos los factores que influyen en el valor relativo de las monedas. Por ejemplo, un país con un fuerte superávit por cuenta corriente fuerte (como resultado de un fuerte superávit en la balanza comercial) ha demostrado que a pesar de aumentar su oferta monetaria (para comprar acciones y bonos en el mercado, por ejemplo), es incapaz de lograr que su divisa pierda valor. El dinero que entra en el país para pagar bienes y servicios exportados compensa la cantidad de nuevos fondos inyectados a la economía.

La información en estas páginas contiene declaraciones a futuro que implican riesgos e incertidumbres. Los mercados e instrumentos perfilados en esta página son sólo para fines informativos y no deben de ninguna manera aparecer como una recomendación para comprar o vender estos valores. Usted debe hacer su propia investigación minuciosa antes de tomar cualquier decisión de inversión. FXStreet no garantiza de ninguna manera que esta información esté libre de errores, errores, o incorrecciones materiales. Tampoco garantiza que esta información sea de naturaleza oportuna. Invertir en Forex implica un gran riesgo, incluyendo la pérdida de toda o parte de su inversión, así como angustia emocional. Todos los riesgos, pérdidas y costos asociados con la inversión, incluyendo la pérdida total del capital, son su responsabilidad.