La guerra comercial de nuevo al rojo vivo, mercados en alerta máxima

Parecía que, como suele suceder en la semana posterior a los datos de empleo, la apertura de este lunes sería tranquila. La creación de empleo en abril había mostrado un respetable crecimiento, y más allá de una baja muy modesta de las ganancias por hora, la excusa ideal para justificar la baja del dólar, quedó nuevamente en claro que el mercado laboral pasa por sus mejores momentos en muchísimos años.

Pero el inicio de sesión del lunes fue elocuente: la caída del dólar del viernes tenía que ver con algo que pocos conocen (solo los que tienen información privilegiada), y que se conoció el sábado: el presidente Trump anunció que si para este viernes no hay un acuerdo comercial con China, los aranceles por 200 mil millones de dólares de importaciones serán incrementados del 10 al 25% de inmediato.

Con ese aviso se entendió lo que pasaba. El dólar abriría el lunes al alza en varios frentes, sobre todo en sus cruces con las monedas europeas y algunas vinculadas a las materias primas, en tanto el yen y el oro, que el viernes habían tenido un comportamiento irregular, ganaron terreno inmediatamente. Una buena jugada de los bancos formadores, que evidentemente estaban al tanto de la situación.

Los gaps que dejaron la mayoría de los cruces principales son importantes, en algunos casos cubiertos rápidamente, y en otros con una amplitud tal que cuesta calcular cuando se rellenarán. El euro, por caso, abrió a la baja ante el dólar, pero volvió a 1.1200 en pocas horas, en tanto la libra Esterlina, que dejó un gap de casi 50 puntos, lo cubrió en minutos. Pero el alza del yen llevó a sus pares a la baja, por lo que estas monedas europeas siguen muy abajo ante la divisa nipona. El cruce GBPJPY aún tiene 120 puntos por encima para cubrir su gap de inicio de sesión.

La onza de oro, en cambio, aprovechó el repentino cambio de ánimo para sumar puntos, y llegó a 1285.70 dólares, firme resistencia que no pudo superar. Su tendencia de corto plazo la favorece, aunque por el momento se ve limitada para superar dicha cota, cuyo quiebre la llevará sin escalas a 1290 dólares. Sobre el metal precioso pesa una tendencia bajista de medio plazo que por ahora se ve poco vulnerable, y que solo superará sobre 1300 dólares.

El petróleo abrió la semana a la baja, en su mínimo desde el 28 de marzo, y aunque levanta posiciones ahora mismo, también luce débil. Y es que cualquier cuestión que involucre a China y no la favorezca, impacta de lleno en su precio.

Pero los gaps más importantes quedaron en los futuros de los índices bursátiles. La apertura de la sesión de Nueva York será determinante en este sentido. Es probable que los índices recuperen terreno, habida cuenta de que por ahora las amenazas son solo eso, pero este lunes reinará el nerviosismo y la alerta máxima a la espera de alguna resolución que se ve muy demorada. De hecho, el vice premier chino canceló su viaje a Estados Unidos previsto para esta semana.

Como se ve, un lunes muy agitado es lo que nos espera, y no hay motivos para pensar en una pausa durante toda la semana. Habrá, sin dudas, un estado de tensión que se irá incrementado con el paso de los días, y que solo los gobiernos de Estados Unidos y China podrán aplacar.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones para todos, nos vemos el martes.

 

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