|

El BCE avisa, y estabiliza el mercado

En una decisión histórica, el Banco Central Europeo aumentó su tasa de interés al 1.25%, lo cual no llamaría la atención si no fuera que por primera vez el incremento fue del 0.75%. La medida, largamente esperada por los mercados, muestra claramente la preocupación del Comité que lidera Christine Lagarde por una inflación persistente, que se extiende por encima de los objetivos soportables por mucho más tiempo de lo esperado.

La preocupación no es solo patrimonio del BCE. El Banco de la Reserva de Australia hizo lo propio el martes, con un aumento del 0.5%, y el Banco de Canadá el miércoles, con un incremento del 0.75%.

El Banco de Inglaterra tendrá su turno el jueves próximo, y se espera un aumento menor, del 0.25%, en línea con los que ha venido aplicando la entidad desde fines de 2021, en una estrategia mucho más acorde a lo que se espera de un banco central. Previsores, el gobernador Bailey y el Comité que lo secunda, han leído con inteligencia que la inflación había llegado para quedarse, y no se trataba de un fenómeno transitorio, como tanto le gustaba decir a Jay Powell.

Justamente, el FOMC tendrá su próxima reunión el día 21, y se espera otro aumento agresivo, probablemente del 0.75%. Cuando la Fed se de cuenta del despropósito de tomar estas medidas, a destiempo y desmesuradas, será tarde, y deberá revertir estos aumentos, seguramente ya entrado 2023, para evitar el papelón de aumentar y recortar tasas el mismo año y con dos reuniones de diferencia.

Allí radica en estos tiempos el ritmo de los mercados. Nótese que cualquier informe que se va conociendo, sobre todo en estas primeras semanas del mes, se vincula con una probable postura más agresiva o más moderada de la Fed, algo que de todas formas no suena lógico.

Si por estos datos fuera, la Fed debería cambiar de opinión a la misma velocidad con que cambia el humor de los mercados. A mayor empleo, mayor consumo, Fed más agresiva. Si los ISM quedan por encima de lo esperado (algunas décimas nada más), Fed más agresiva. Si la inflación cede apenas por debajo de esperado, Fed más moderada. Ese ruido permanente lo generó el propio banco central, que ahora intenta mostrarse duro, sin atender algunas cuestiones que, incluso, están fuera de su control, como el precio de la energía, fuente de buena parte del mal del momento, la inflación galopante.

Como sea, y más allá de los aumentos de tasa de interés, lo que está en juego es el flujo de dinero que circula en la economía. La venta masiva de bonos por parte de la Fed es lo que realmente mueve ahora mismo a los mercados, a través del aumento de los rendimientos de dichos bonos.

En los últimos días y en medio de una preocupante inversión de la curva, los rendimientos de los bonos de 2 años llegaron a máximos de 15 años, generando una fenomenal devaluación de los activos seguros, como el yen.

La llegada a 145 unidades no parece casual, pero tampoco duradera. Japón podría ver con buenos ojos tener una moneda tan depreciada por su condición de exportador, pero se pone serio a la hora de pagar la energía, que cotiza en dólares, y con precios muy altos.

Claro, el yen no es la única moneda que llegó a mínimos por lo menos insólitos. En 145, el cruce USD/JPY alcanzó su máximo nivel desde 1998. La libra esterlina llegó a su mínimo del siglo (y de varios años más) en 1.1403, quebrando por poco sus mínimos de marzo de 2020, en el inicio de la pandemia.

El euro llegó a 0.9865, un mínimo de 20 años, en una caída que ahora parece haber encontrado un freno, luego de las medidas del BCE conocidas el jueves, con la promesa de seguir un camino algo más agresivo en el futuro.

Hasta el oro se acercó a su mínimo anual, perdiendo 120 dólares en pocos días, movimiento del cual ya recuperó la mitad, aunque aún se mantiene lejos de sus mejores horas, que llegarán a la superación de 1780 dólares.

Un dólar tan fuerte solo puede mantenerse con una política demasiado dura de la Fed, que a su vez no es sostenible en el tiempo. Si creció de esta manera ante la chance de uno o dos aumentos de tasa en los próximos meses, lo que puede ocurrir es que comience a caer apenas publicado el primero de ellos, en dos semanas. Comprar con el rumor, vender con la noticia.

Mientras tanto, los datos de inflación tendrán un peso específico propio la semana próxima, dado que allí podría quedar configurado el aumento que decretará la Fed días después. Si bien sigue estando en el centro de la preocupación, el costo de vida podría haber caído nuevamente en agosto, y probablemente lo haga en septiembre, si como se espera el valor del gas se estabiliza, y el petróleo no se ubica nuevamente por encima de los 100 dólares.

A ese objetivo se aboca la Unión Europea, con una cumbre de emergencia que tratará la cuestión. Rusia ha cortado el suministro de gas (no era necesario esperar a esta fecha para saberlo), y la UE se verá en dificultades para afrontar el invierno, si bien ya anticipó que ya está aprovisionada.

Reino Unido, un paso adelante, ya tomó medidas, regulando el precio del gas de consumo minorista, buscando moderar su costo, subsidiando lo que sea necesario, y frenando de este modo la inflación. Si todo esto se refleja en el mercado de divisas, la libra esterlina tiene un buen camino por delante, el euro tardará un poco más en asomar su cabeza, y el yen se recuperará rápidamente.

Autor

Adrián Aquaro

Adrián Aquaro

Adrian Aquaro

Adrian Aquaro es analista de mercados financieros, especializado en el mercado de divisas, índices bursátiles y materias primas.

Más de Adrián Aquaro
Compartir:

Contenido Recomendado

EUR/USD parece consolidarse en torno a 1.1460

El EUR/USD protagonizó un modesto rebote tras caer a un mínimo de tres meses por debajo de 1.1420 al final de la semana. Dicho esto, el par ahora busca consolidar modestos avances justo por encima de 1.1460 a pesar de la creciente incertidumbre en torno a la próxima ronda de negociaciones entre Estados Unidos e Irán, lo que mantiene contenida la caída del Dólar estadounidense.

GBP/USD rebota desde mínimos, vuelve a superar 1.3200

Después de hacer suelo cerca de 1.3160, el GBP/USD logra recuperar algo de brillo y volver a superar el nivel de 1.3200 al final de la semana. Los datos de ventas minoristas del Reino Unido más fuertes de lo esperado parecen estar ayudando a la Libra esterlina a limitar sus pérdidas, mientras que el caótico entorno político del Reino Unido mantiene a los alcistas a raya por ahora.

El Oro retrocede a mínimos de seis días, apunta a 4.100$

El Oro retrocede por tercer día consecutivo el viernes, erosionando las ganancias vistas en la primera mitad de la semana y acercándose a la marca clave de 4.100$ por onza troy. De hecho, el metal precioso sigue enfrentándose a vientos en contra debido a la postura de línea dura de la Fed y a la incertidumbre renovada en torno a la próxima ronda de negociaciones entre EE.UU. e Irán.

Solana extiende corrección a pesar de las entradas del ETF y la adopción de RWA

El precio de Solana (SOL) cae por debajo de los 70$, extendiendo sus pérdidas por cuarto día consecutivo esta semana. La demanda institucional de Solana está aumentando, con entradas constantes hasta ahora esta semana y la presentación enmendada S-1 de Morgan Stanley para un fondo cotizado (ETF) centrado en Solana.

Esto es lo que necesita saber el viernes 19 de junio

El Dólar se beneficia de la atmósfera de aversión al riesgo en las primeras horas del viernes y amplía sus ganancias semanales frente a sus principales rivales. En la segunda mitad del día, las ventas minoristas de abril de Canadá serán el único dato destacado en el calendario económico.

Mejores brókers en Latinoamérica

Elegir el bróker adecuado es esencial para que los traders de América Latina puedan acceder a los mercados globales, gestionar los riesgos y maximizar su potencial de trading.