Reforma bancaria de la UE: Los beneficios de la integración, contrarrestados por los riesgos de desregulación
El reciente comunicado de la Comisión Europea sobre la competitividad del sector bancario no tiene, por ahora, impacto en las calificaciones de los bancos de la UE, ya que no incluye propuestas legislativas. No obstante, sus implicaciones a medio plazo podrían ser relevantes y tener efectos tanto positivos como negativos.
En nuestra opinión, la agenda de integración de los mercados podría ser positiva desde el punto de vista crediticio. Una mayor flexibilidad en la asignación de capital dentro de los grupos bancarios transfronterizos, junto con avances hacia unos sistemas de garantía de depósitos más armonizados y unos mecanismos de liquidez más homogéneos en los procesos de resolución, permitiría abordar las debilidades estructurales que ya hemos señalado en repetidas ocasiones.
La unión bancaria sigue estando incompleta, lo que limita la posibilidad de movilizar capital y liquidez entre países. Al mismo tiempo, la fragmentación regulatoria y la resistencia política restan atractivo estratégico a la consolidación transfronteriza. Lograr avances concretos en estos ámbitos reforzaría la valoración del entorno operativo en la que se apoyan nuestras calificaciones y favorecería la aparición de grandes grupos bancarios paneuropeos, con mayor escala y diversificación geográfica y, por tanto, más resilientes a lo largo del ciclo económico.
El principal riesgo es que el debate político deje de centrarse en la simplificación regulatoria y derive hacia la desregulación. Nuestra postura no ha cambiado: apoyamos la simplificación cuando existen duplicidades claras o cuando determinados requisitos han demostrado ser poco eficaces. Sin embargo, la regulación del capital bancario es compleja por naturaleza y su simplificación tiene límites si se quieren preservar los objetivos prudenciales.
Una simplificación bien planteada podría reducir cargas innecesarias y mejorar la eficiencia, pero sus ventajas deben valorarse frente a los riesgos de una posible desregulación. Una carrera global por rebajar los estándares de regulación bancaria sigue siendo un riesgo, aunque remoto. Cualquier ajuste que reduzca la capacidad de los bancos para absorber pérdidas en condiciones normales sería negativo desde el punto de vista crediticio y podría debilitar los sólidos fundamentales que respaldan las calificaciones de la banca europea.
Por ejemplo, la eliminación de los requisitos del Pilar 2 del requisito de apalancamiento podría traducirse en una liberación efectiva de capital para los bancos que actualmente se encuentran condicionados por dicho requisito.
Las implicaciones para las calificaciones del conjunto del sector dependerán del equilibrio entre los beneficios de seguir avanzando hacia una unión bancaria europea más completa y el posible debilitamiento de los requisitos de capital en el marco de una regulación más sencilla y específica.
Evaluaremos las propuestas del paquete bancario de 2027 atendiendo a tres criterios principales:
- Si preservan la calidad y la cantidad del capital destinado a absorber pérdidas en condiciones normales de funcionamiento.
- Si permiten avanzar de forma concreta y efectiva en la libre circulación del capital y la liquidez entre países.
- Si el cambio de «cultura» regulatoria previsto se extiende a las prácticas supervisoras y se traduce en una mayor eficacia o, por el contrario, en una mayor tolerancia regulatoria.
Reformulación de las expectativas sobre el EDIS
El comunicado de la Comisión adopta un enfoque pragmático para tratar de impulsar el tercer pilar de la unión bancaria europea, que todavía no se ha materializado. La Comisión pretende retirar su propuesta de 2015 sobre el Sistema Europeo de Garantía de Depósitos, EDIS por sus siglas en inglés, que no ha logrado recabar un consenso político suficiente, y sustituirla por una nueva propuesta más sencilla y eficaz. Este enfoque permitirá a la Comisión reflejar los cambios producidos en el entorno regulatorio y operativo durante los últimos diez años.
Las recientes reformas del marco de gestión de crisis y garantía de depósitos, conocido por sus siglas en inglés como CMDI, ya han reducido y armonizado el riesgo asociado a los depósitos bancarios, acercando así el sistema a los objetivos operativos del EDIS. La combinación de elevados niveles de capital, conforme a Basilea III, colchones de resolución en virtud de la BRRD y la máxima prioridad concedida a los depósitos en toda la UE dentro del marco CMDI hace que la gran mayoría de ellos presente un riesgo extremadamente bajo en el conjunto de la unión bancaria europea.
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Equipo de Analistas de Scope Ratings
Scope Ratings
El equipo de analistas de Scope Ratings ofrece, principalmente, análisis macroeconómicos sobre aspectos que pueden impactar los mercados.






