La inflación de julio define la dirección del Dólar
Los mercados esperan con serenidad los datos de inflación de julio, que se conocerán este miércoles a las 8:30 del este. Al respecto, la medición principal se espera con un crecimiento del 3.4% interanual, debajo del 3.5% de junio. La medición subyacente, que surge de excluir alimentos y energía, se espera en el 2.5%, también debajo del 2.6% del mes anterior. La inflación mensual habría crecido el 0.2%, frente al 0% de junio.
Los pronósticos pueden estar acertados. Difícilmente la Oficina de Estadísticas publique que el costo de vida ha crecido en un momento como este, aunque existen evidencias de que así ha sido. Se acercan las elecciones de medio término, y a la Fed se le acortan los tiempos para decidir sobre tasa de interés.
El Petróleo, que sigue creciendo ante el interminable conflicto en Medio Oriente, es el principal causante de la inflación reinante, y no hay muchos motivos para pensar en un cambio de tendencia. De hecho, Irán sigue afirmando que no negociará con Estados Unidos hasta el final del mandato del presidente actual, lo que garantiza un petróleo alto por mucho tiempo, salvo que se encuentren nuevas vías de navegación, paralelas al estrecho de Ormuz.
Este sitio es el centro del conflicto en Medio Oriente, y si no hay una solución a la vista, el Petróleo podría regresar a los 100 dólares. Puntualmente, en 99 dólares dejó un gap meses atrás, que aún no cubrió, y los gaps siempre se cubren en los mercados continuos.
Toda la maraña de especulaciones en torno a estas variables quedará parcialmente despejada este miércoles con el informe citado.
El Dólar llega sin cambios relevantes a esta instancia. Después de su moderada baja posterior a los datos de empleo de julio conocidos el viernes pasado, el billete se mantuvo sereno, con una postura bajista, pero no decisiva ni mucho menos.
El Yen es, de las monedas principales, la única que no ha podido tomar ventaja de dichos informes, con una nueva baja que lo acerca a 160.00, pese a las advertencias del Banco de Japón de probables intervenciones al tipo de cambio.
El Euro superó 1.1500, y allí se mantiene desde el viernes, sin mucha convicción. La moneda única tiene en 1.1580, el máximo del viernes, su principal obstáculo para acceder a 1.1600 y 1.1630, sus próximas resistencias. Pero deberá ser muy flojo el dato de inflación para que algo así ocurra.
El quiebre de 1.1500, en cambio, cambiaría su tendencia alcista actual en el corto plazo. En dicho caso, 1.1465 será el primer soporte a considerar.
Los gráficos de 4 horas no muestran pistas claras. Tampoco lo hacen en el par GBP/USD, que se mantiene alcista, pero lejos de los máximos de julio en 1.3555. En ambos casos será fundamental analizar antes de los datos de inflación la dirección que tomen, dado que probablemente se disparen en dirección contraria con la publicación.
En cuanto a la onza de Oro, moderó su impulso alcista el martes, y este miércoles tendrá, en 4440 dólares, su principal resistencia, una línea de tendencia bajista de largo plazo, cuyo origen data de fines de enero en los máximos históricos de 5595 dólares. Su quiebre podría acelerar las ganancias del metal precioso, que parece listo para continuar en esa dirección alcista que tomó la semana pasada, ganando más de 400 dólares en muy pocos días.
Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el jueves.


Autor

Adrián Aquaro
Adrian Aquaro
Adrian Aquaro es analista de mercados financieros, especializado en el mercado de divisas, índices bursátiles y materias primas.






