¿El próximo al borde del abismo?
Los mercados de EE.UU. y Europa se tomaron un respiro ayer, tras una caída de dos días en los precios del petróleo gracias a la breve relajación de las tensiones en Oriente Medio. Esa ventana ofreció un vistazo a la dinámica subyacente del mercado una vez filtrado el ruido geopolítico: la rotación.
Los inversores dirigieron capital hacia índices con menor peso tecnológico. El FTSE 100 superó a la mayoría de los índices europeos a pesar de la caída de los precios del petróleo, y cerró la sesión a solo unos puntos por debajo de un máximo histórico. El Dow Jones Industrial Average superó a sus pares estadounidenses con una ganancia del 1%, mientras que el Nasdaq 100, con fuerte peso tecnológico, cayó otro 1%. El índice S&P 500 Equal Weight avanzó a un nuevo máximo histórico, mientras que la versión ponderada por capitalización de mercado vio limitada su subida por la presión sobre las valoraciones tecnológicas.

La temporada de ganancias va bien
En el plano micro, la temporada de ganancias va bien para la mayoría de las empresas estadounidenses y europeas. Los bancos europeos siguen a sus pares estadounidenses anunciando resultados trimestrales sólidos (aunque un poco menos impresionantes que los de sus homólogos estadounidenses, lo que en ocasiones pesa en sus precios de acciones). Al otro lado del Atlántico, casi un tercio de las empresas del S&P 500 ya han reportado resultados, y sus ganancias han crecido casi un 38%, muy por encima de la tasa de crecimiento del 23% prevista por los analistas. ¡Una sorpresa considerable para un trimestre marcado por los elevados precios de la energía!
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