El EUR/USD se encuentra bajo presión ante una Fed agresiva y la incertidumbre en el BCE

El EUR/USD viene enfrentando una alta volatilidad en las últimas dos semanas. El episodio más reciente tuvo origen en la publicación de las actas de la reunión de enero de la Reserva Federal (Fed). Lo más relevante fue la eliminación de la referencia explícita a alcanzar el objetivo de inflación del 2% para el año 2028. Además, la evaluación de una inflación ligeramente superior a las proyecciones de diciembre ha sido interpretada por los mercados como una señal de que la lucha contra el alza de precios podría ser más difícil de lo previsto.
El par llegó a mostrar un leve repunte tras la publicación. Sin embargo, con un tono general descrito como ligeramente agresivo (hawkish) y con algunos miembros incluso sugiriendo que, en escenarios extremos, podrían darse nuevas subidas de tasas, el euro continuó debilitándose. Aun así, el consenso mayoritario dentro de la Fed es que el crecimiento económico se mantendrá sólido durante todo 2026, apoyado por un mercado laboral que ya muestra señales de estabilización, con las solicitudes de subsidio por desempleo cayendo a 206.000.
Europa también enfrenta sus propios desafíos, mientras los inversores digieren informes sobre una posible salida anticipada de Christine Lagarde de la presidencia del Banco Central Europeo (BCE) antes de las elecciones francesas de 2027. Esta posibilidad ha puesto el foco en la influencia política que podrían ejercer el presidente francés, Emmanuel Macron, y el canciller alemán, Friedrich Merz, en la elección de su sucesor.
La salida prevista en junio de François Villeroy de Galhau, gobernador del Banco de Francia y conocido por su postura moderada (dovish), tampoco ayuda al panorama. Con la inflación de la Eurozona relativamente contenida, el mercado espera que el BCE mantenga las tasas sin cambios por el resto del año, lo que contrasta con la postura más activa de la Fed y presiona a la baja el diferencial de tasas del par.
A esto se suma que los conflictos geopolíticos vuelven a dominar los titulares. El sentimiento de riesgo global se ha deteriorado ante informes de que el ejército estadounidense se prepara para posibles ataques contra Irán. Esta tensión ha impulsado los precios del petróleo, elevando las preocupaciones inflacionarias y reforzando la demanda por dólares como activo refugio. Además, la incertidumbre política en el Senado de EE.UU. respecto de la confirmación de Kevin Warsh como sucesor de Jerome Powell añade una capa extra de volatilidad a las expectativas de política monetaria de largo plazo.

En el plano técnico, el EUR/USD viene corrigiendo con fuerza tras el impulso que lo llevó hacia la zona de 1.20. Se observa un sesgo bajista de corto plazo, con el precio operando cerca de 1.177 y ya por debajo de la EMA50 y muy cerca (o levemente por debajo) de la EMA200, lo que suele interpretarse como una señal de pérdida de tracción del tramo alcista previo.
En niveles, el mercado está apoyándose en el retroceso de 61.8% en torno a 1.174, un soporte clave de corto plazo. Si se mantiene, podría habilitar un rebote técnico hacia 1.181–1.186 (primeras resistencias) y luego 1.192. Sin embargo, si cede de forma sostenida, el riesgo se desplaza hacia el siguiente nivel relevante en 1.162.
El MACD se mantiene en terreno negativo, consistente con un momentum vendedor aún presente, aunque el aplanamiento reciente sugiere que el movimiento podría entrar en una fase de pausa o rebote antes de definir dirección.
Autor

Emanoelle Santos Luz es economista titulada por la Universidad Federal de Pará, con magíster en Economía (énfasis en Macroeconomía y Desarrollo Económico) y especialización en Gestión de Proyectos, con trayectoria en investigación






