Oro a 4.587$: Warsh habla hoy y el mercado lo está esperando quieto
El oro abre hoy en $4.587, dentro de un rango entre $4.565 y $4.643. Lleva tres días moviéndose en el mismo pasillo sin romper en ninguna dirección. Y esa quietud tiene una explicación muy concreta: hoy habla Kevin Warsh en Jackson Hole.
El Simposio de Jackson Hole es el evento más importante del calendario de la Reserva Federal fuera de sus reuniones oficiales. Allí los banqueros centrales de todo el mundo se reúnen y el presidente de la Fed suele dar señales sobre la dirección de la política monetaria. Lo que Warsh diga hoy sobre los tipos de interés va a mover el oro más que cualquier dato de la semana.
El contexto que llega a esa comparecencia es mixto. El PCE de julio — publicado el miércoles — subió un 0.2% en el mes, ligeramente por encima de lo esperado, con una inflación anual del 3.7%. No fue un dato alarmante, pero tampoco fue el enfriamiento que los alcistas necesitaban. Las solicitudes de desempleo de ayer bajaron a 203.000 — mejor de lo esperado — señalando que el mercado laboral americano sigue firme. Dos datos que le dan a Warsh argumentos para mantener una postura prudente sin comprometerse a nada.
Hoy también llegan las expectativas de inflación de la Universidad de Michigan para agosto. Si esas expectativas suben, el oro tiene presión adicional. Si bajan, respira un poco más.
Técnicamente el panorama sigue siendo alcista en los marcos de medio y largo plazo. El diario y el semanal marcan compra fuerte. La resistencia inmediata está en $4.650 — el nivel que el precio intentó superar dos veces esta semana sin lograrlo. Por encima, $4.700 y $4.764 son los siguientes objetivos relevantes. El soporte más cercano está en $4.594, el mínimo del lunes 24 de agosto. Por debajo, la media de 200 días en $4.376 es la línea que los alcistas no pueden perder sin que la estructura de agosto se debilite.
El RSI en zona neutral indica que el impulso no está agotado ni sobrecomprado. Hay recorrido en ambas direcciones dependiendo de lo que Warsh diga esta tarde.
Hay algo que me parece especialmente relevante de este viernes. China aumentó sus importaciones netas de oro a través de Hong Kong un 11% mes a mes en julio, apoyadas por una mayor demanda de inversión. Ese dato llegó ayer y pasó casi desapercibido entre los titulares del PCE y las solicitudes de desempleo. Pero es una señal que vale más que cualquier indicador técnico: la demanda física de oro en el mayor mercado consumidor del mundo sigue creciendo.
Para el cierre de semana hay dos escenarios. Si Warsh suena más suave de lo esperado — reconociendo que la inflación se modera y que la Fed puede permitirse esperar — el oro tiene el catalizador que necesita para atacar $4.650 y $4.700 antes del cierre del viernes. Si Warsh mantiene la postura dura sin matices, la toma de beneficios puede llevar al precio hacia $4.503 antes de que abra el lunes.
En cualquiera de los dos casos, hoy no es día para posiciones sin stop. Es día para escuchar, procesar y actuar después de que Warsh hable.
Buena operativa y buen fin de semana.
Autor

J.Vanessa Arango
Analista Independiente
Ingeniera Financiera y de Negocios, especializada en análisis macro global con énfasis en oro, divisas y riesgo geopolítico.






