El gas europeo vuelve a 80€ con los inventarios más bajos de los últimos años
El gas natural europeo vuelve a acercarse a los €80/MWh en un momento particularmente incómodo para Europa. El precio ha pasado desde aproximadamente €32 a finales de febrero hasta cerca de €79, y el movimiento se produce cuando los almacenamientos del continente están apenas en 67.3%, frente a un promedio cercano al 83.7% para esta misma fecha entre 2021 y 2025. Septiembre marca el tramo final de la temporada de inyección, Europa todavía necesita acumular gas antes de que comience la demanda invernal, pero tiene que hacerlo mientras el conflicto en Oriente Medio mantiene amenazada una parte importante del comercio mundial de GNL.
Europa todavía dispone de gas almacenado, pero tiene mucho menos margen que en años anteriores para absorber una interrupción prolongada. Para alcanzar un nivel de llenado del 90% necesitaría incorporar aproximadamente 257 TWh adicionales, y cada cargamento que desaparece del mercado internacional obliga a competir con Asia por el siguiente. Esa competencia es la que termina trasladándose al TTF, si Europa necesita asegurar el suministro, tiene que pagar una prima suficientemente alta para atraer buques que también podrían dirigirse a China, Japón o Corea del Sur.
Ormuz convierte cada cargamento de GNL en una pieza más valiosa
Por el Estrecho de Ormuz transitan alrededor de 112 bcm anuales de GNL, con Qatar como uno de los exportadores más relevantes. Un bloqueo de 30 días podría retirar aproximadamente 9.2 bcm del mercado mundial, en 60 días, la cifra subiría hasta 18.4 bcm. Para ponerlo en perspectiva, esos volúmenes equivalen aproximadamente al 13% y 27% del gas actualmente almacenado en Europa. Europa no perdería directamente toda esa cantidad, porque parte del GNL tiene otros destinos, pero la comparación permite dimensionar cuánto puede cambiar el equilibrio global cuando desaparece oferta disponible. El GNL depende de una cadena logística mucho más rígida: plantas de licuefacción, buques especializados, terminales de regasificación y contratos que ya asignan buena parte de los cargamentos. Cuando una ruta queda comprometida, la oferta disponible no puede redistribuirse instantáneamente. Por eso, incluso una reapertura de Ormuz no devolvería de inmediato al mercado al punto de partida.
El verdadero riesgo empieza cuando llegue el frío
Hasta ahora, Europa ha podido gestionar la situación porque todavía se encuentra fuera del período de mayor consumo, esa ventaja empieza a reducirse conforme se acerca octubre. Si las temperaturas caen antes de lo habitual, el continente tendría que comenzar a retirar gas de los almacenamientos con una base de reservas bastante más baja que la de años anteriores.
Una temporada de invierno normal podría ser manejable si los flujos de GNL se mantienen estables. Un invierno frío combinado con restricciones de suministro obligaría a Europa a competir por cargamentos precisamente cuando Asia también aumenta su consumo. Ese es el escenario que el mercado intenta anticipar cuando empuja al TTF nuevamente hacia €80.
La otra cara de la historia es que el precio ya incorpora una prima muy elevada. Un otoño templado, mayores llegadas de GNL o una reducción significativa del riesgo en Ormuz podrían provocar una corrección rápida, porque una parte importante del movimiento reciente responde a la necesidad de cubrir escenarios que todavía no se han materializado.
Análisis técnico del gas europeo

En el gráfico de 15 minutos, NATGAS.EU continúa respetando una estructura alcista, con máximos y mínimos crecientes y el precio por encima de las medias de 50 y 200 períodos, ubicadas aproximadamente en €78.7 y €76.0. La zona de €79.8-€80 ha frenado varios intentos de avance y vuelve a convertirse en la referencia inmediata. Una ruptura con cierre por encima dejaría el camino hacia €81.6, correspondiente a la siguiente extensión, y posteriormente hacia €84.5. El RSI cerca de 63 todavía deja espacio antes de entrar en sobrecompra extrema, mientras el ADX alrededor de 28 confirma que la tendencia mantiene fuerza.
Por abajo, el primer soporte relevante aparece en €76.9-€77.5, donde confluyen la directriz ascendente y una zona de reacción reciente. Mientras esa región se mantenga, los retrocesos seguirían encajando dentro de la tendencia actual. Una pérdida de €76.9 cambiaría la estructura de corto plazo y devolvería la atención hacia €75.1-€76, donde comienza a acercarse la media de 200 períodos.
Autor

Emanoelle Santos Luz es economista titulada por la Universidad Federal de Pará, con magíster en Economía (énfasis en Macroeconomía y Desarrollo Económico) y especialización en Gestión de Proyectos, con trayectoria en investigación






