El Dólar domina en todos los frentes
El alza del Dólar no encuentra límites, al menos por ahora. La presunción de que la Fed puede aumentar la tasa de interés en los próximos meses fue el argumento, parcialmente válido, que explica el rally del billete. Pero no parece suficiente para entender el efecto que tiene en el tiempo.
El Euro en mínimos de un año, la Libra esterlina y el Franco suizo en mínimos de 8 meses, el Yen ya en mínimos de 40 años. ¿Es suficiente que la Fed diga que va a combatir la inflación, lo que en términos elípticos se refiere a aumentar la tasa, para justificar todo esto que vemos? Si un cambio en el tono de un comunicado genera semejante alza, imagine Usted lo que pasará cuando la tasa aumente.
Pero los mercados no atienden estos detalles. El Dólar crece pese a que, a priori, el presidente de la Fed, Sr Kevin Warsh, no parece el más independiente de la historia precisamente. Su historia a cargo del banco central recién comienza, y al menos por ahora el presidente Trump, quien lo eligió supuestamente por estar en línea con su visión “blanda” en materia de política monetaria (que no era tal cuando fue gobernador entre 2006 y 2011). Todo bastante extraño.
Los metales tampoco la pasan muy bien. El Oro, en mínimos de 13 meses, la plata y el platino con un 50% de pérdida en poco más de 4 meses. Todos ellos pagan un alza a destiempo, que vaya uno a saber quien disparó desde finales de 2025, para llevarlos a insólitos máximos históricos a fines de enero.
¿Acaso los bancos centrales dejaron de comprar Oro, como se decía que estaban haciendo en esos días? ¿Los conflictos que afligen al mundo se terminaron? ¿O todo fue producto de una serie de bancos que especularon en mercados que tienen un volumen mucho menor al de, por ejemplo, una moneda líder?
¿Puede cambiar este panorama en las próximas horas? Lo que puede ocurrir es que el billete observe una corrección bajista que, a esta altura, luce tanto necesaria como saludable, si es que después vuelve a crecer. Los operadores observan con desconfianza la baja del Euro, ya muy sobrevendido y con pocos argumentos que expliquen una pérdida de más de 300 puntos en poco más de una semana. Sobre todo teniendo en cuenta que el Banco Central Europeo aumentó la tasa de interés hace dos semanas. La zona de 1.1430 es la que puede buscar el Euro si logra avanzar en las próximas horas.
La Libra esterlina también cae, aunque se mantiene más fuerte que el Euro. Los datos de manufacturas y servicios de Reino Unido fueron decepcionantes, pero ni siquiera ello venció a la moneda británica. Con todo, si sigue cayendo, la zona de 1.3000 aparecerá rápido en el horizonte. Ante una recuperación, que puede tener lugar en las próximas horas, 1.3250 será el nivel a seguir.
En cuanto al Yen, poco queda por agregar. El juego del gato y el ratón (se supone que el gato es el Banco de Japón y el ratón los fondos que operan contra la tradicional y vapuleada moneda nipona, aunque a veces uno duda del rol de cada uno), sigue su camino. Las intervenciones oficiales tienen el mismo impacto que las bravatas de Trump sobre Medio Oriente en el petróleo. A fines de abril, el Yen recuperó 500 puntos, que fue perdiendo durante el mes de mayo. En lo que va de junio, la moneda siguió su derrotero bajista, con una intervención y un alza de tipos en el medio. Llama la atención que algo así suceda con Japón.
El deflactor de inflación por consumo en Estados Unidos, correspondiente a mayo, cerrará el calendario de noticias clave de este mes. Con un dólar en crecimiento, solo una baja del costo de vida tomado bajo esta variable podría torcer su destino por algunas horas. No sería extraño.
Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el viernes.


Autor

Adrián Aquaro
Adrian Aquaro
Adrian Aquaro es analista de mercados financieros, especializado en el mercado de divisas, índices bursátiles y materias primas.






