¿Se está preparando el Bitcoin para su próximo gran movimiento?
Tras perder el nivel de 65.000 dólares, la evolución del precio del Bitcoin viene acompañada de unos flujos débiles. Los ETFs spot han registrado aproximadamente 385 millones de dólares en salidas netas en la última semana, revirtiendo parte de los 853 millones que entraron la anterior. A diferencia de algunas correcciones anteriores, el precio y el indicador indirecto de los flujos institucionales —los ETF— apuntan ahora en la misma dirección.
La volatilidad se ha comprimido hasta niveles extremos. La volatilidad realizada a 30 días se sitúa alrededor del 22.1% anualizado, aproximadamente en el percentil 1.1 del último año, mientras que la volatilidad implícita ronda el 23%. Esto no indica en qué dirección será el próximo movimiento, pero sí sugiere que es poco probable que el mercado permanezca mucho tiempo en este estado.
Los niveles clave son importantes: 62.500 dólares es la primera referencia. Por debajo, el mapa de liquidaciones muestra concentraciones cerca de los 61.000 dólares, por lo que una ruptura del soporte podría acelerar el movimiento hacia esa zona. Por arriba, recuperar los 65.500 dólares con volumen y una mejora de los flujos hacia los ETFs cambiaría de manera sustancial el panorama táctico.
Por ahora, no vemos motivos para aumentar el riesgo. Precaución, nada de apalancamiento y esperar confirmación. La señal no sería simplemente un rebote del precio, sino pruebas de que la demanda está regresando: varios días de estabilización y/o entradas sostenidas en ETFs, junto con una recuperación por encima de los 65.500 dólares.
Dicho esto, la debilidad de corto plazo no debe confundirse con un deterioro equivalente de la tesis estructural. Mientras el precio del Bitcoin continúa estancado, grandes gestoras de activos siguen construyendo infraestructura cripto con un horizonte de varios años. Esta es una de las divergencias más interesantes del momento: el precio todavía está asimilando el ciclo bajista, mientras la infraestructura institucional continúa desarrollándose.
Detrás de esto existe una tendencia aún mayor: La tokenización. Los activos on-chain siguen siendo pequeños en comparación con las finanzas tradicionales, con aproximadamente 300.000 millones de dólares on-chain frente a un mercado bursátil global de unos 120 billones de dólares. Incluso una migración parcial transformaría por completo la escala del ecosistema.
Conclusión a corto plazo: El mercado todavía no ha dado una señal clara de suelo, y la zona de 62.500–61.000 dólares es la primera que podría determinar el próximo movimiento de BTC. A largo plazo, sin embargo, la institucionalización, la tokenización y la migración de activos financieros hacia sistemas on-chain siguen avanzando.
No es necesario acertar exactamente con el mínimo para participar en esa tendencia. Lo que sí es necesario es evitar el apalancamiento y el ruido de corto plazo que podrían sacar al inversor del mercado antes de que la tesis tenga tiempo de desarrollarse”.
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Equipo eToro
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