Oro en 3.990$: Perdió los 4.000$ y la zona de seguridad ya no existe
Lo dije esta semana: 4.076$ era el soporte que no se podía perder. Se perdió. Y esta mañana el oro cotiza por debajo de 4.000$ por primera vez en semanas, con un cierre semanal y mensual que llega esta noche y que va a ser el segundo mes consecutivo en rojo.
Los datos de ayer no ayudaron. La inflación PCE de septiembre subió al 3,6% anual, el crecimiento de Estados Unidos sorprendió al alza y el mercado dejó de dudar: la Fed puede subir tipos en diciembre. Cuando la economía crece fuerte y los precios no ceden, el oro no tiene un solo argumento de corto plazo a su favor. Hoy además decide el Banco de Japón, otro factor que puede mover al dólar justo antes del cierre.
Técnicamente el panorama es claro y no tiene matices. El precio rompió el rango de consolidación entre $4.035 y $4.060, se apoya sobre la base de $3.975 a $3.980 y cada rebote desde mediados de octubre ha sido rechazado por la misma línea descendente. Si el cierre de hoy llega por debajo de $3.975, el siguiente nivel es $3.943 y después la zona de $3.875 a $3.865. Para que el aire vuelva a entrar al mercado, el oro necesita recuperar $4.039, y la resistencia que de verdad importa está entre $4.074 y $4.088, donde los vendedores han aparecido cada vez.
Ahora viene la pregunta que me hacen a diario: si el oro cae así, ¿por qué los bancos siguen hablando de que subirá el próximo año? Los delegados de la LBMA hablaron de $5.013 en doce meses, y entidades como Bank of America y Morgan Stanley mantienen $5.000 como horizonte para 2027. Quiero explicarlo con una herramienta que casi nadie nombra fuera de las mesas profesionales: el ratio de Sharpe.
El ratio de Sharpe responde a una pregunta muy simple: cuánto ganas por cada unidad de susto que aguantas. Se calcula tomando lo que rinde la inversión, restándole lo que habrías ganado sin riesgo alguno, por ejemplo en un bono del Tesoro, y dividiendo el resultado entre la volatilidad, es decir, entre cuánto se mueve el precio de un lado a otro.
Imagina dos inversores que ganan un 10% al año. Uno lo consigue con vaivenes pequeños. El otro, con montañas rusas de las que se baja mareado. Los dos terminaron igual, pero el primero tiene un Sharpe mucho mejor, porque obtuvo el mismo resultado con mucho menos riesgo. Los grandes fondos no preguntan cuánto ganaste. Preguntan cómo lo ganaste.
Aplicado al oro de este año, la lectura es dura pero honesta. En enero el oro subía con fuerza y una volatilidad manejable, así que su Sharpe era brillante. Desde entonces cae y se mueve mucho más, y además la vara de medir subió: con los bonos americanos rindiendo por encima del 5%, tener oro exige ganar bastante más para compensar. Por eso hoy el Sharpe del oro en el corto plazo es malo, y por eso los fondos tácticos venden.
Entonces, ¿por qué los bancos siguen alcistas? Porque miran otro Sharpe, el de la cartera completa. El oro se mueve de forma distinta a las acciones y a los bonos, y añadirlo a una cartera reduce su volatilidad total. Un activo que baja el riesgo del conjunto mejora el Sharpe de todo lo demás, aunque él solo esté sufriendo. Esa es la razón por la que los bancos centrales siguen comprando mientras los traders venden.
Mi lectura es esta. El Sharpe del oro se recupera cuando pasan dos cosas: que la volatilidad se calme y que los bonos dejen de subir su rendimiento. Las dos dependen de la misma persona, la Fed. El día que el mercado crea que diciembre es el final del ciclo de subidas, la vara baja, la volatilidad se aplana y el oro vuelve a ser atractivo para quien mide el riesgo con regla y no con miedo.
Eso no llega hoy. Hoy el precio manda, y el precio está por debajo de $4.000 con un cierre mensual por delante. Quien opera en corto plazo debe respetar $3.975 como línea de decisión y trabajar con stops cortos. Quien mira el largo plazo debería entender que perder dinero en este tramo no invalida la tesis, solo cuestiona el momento de entrada.
Este viernes el mercado cierra una semana difícil y un mes todavía más difícil. Descansen, apaguen las pantallas un rato y vuelvan el lunes con el plan escrito antes de abrir cualquier posición.
Buena operativa y buen fin de semana.
Autor

J.Vanessa Arango
Analista Independiente
Ingeniera Financiera y de Negocios, especializada en análisis macro global con énfasis en oro, divisas y riesgo geopolítico.






