El Gas Natural europeo vuelve a máximos de 2026 mientras Ormuz amenaza las reservas para el invierno
El Gas Natural europeo cotiza alrededor de 63 euros por megavatio hora, nuevamente cerca de los máximos registrados en marzo durante el comienzo de la guerra entre Estados Unidos e Irán. El precio corrige cerca de un 1% durante la sesión del martes (19.08.2026) después del fuerte avance de los últimos días, aunque las condiciones que impulsaron la subida siguen presentes.
Europa se acerca al invierno con inventarios históricamente bajos mientras las restricciones en el Estrecho de Ormuz retrasan cargamentos de Gas Natural Licuado procedentes de Qatar. El problema para el mercado empieza a desplazarse hacia cuánto tendrá que pagar Europa para reconstruir sus reservas antes de que aumente la demanda de calefacción.
Ormuz vuelve a tensar el mercado europeo
Antes de las actuales interrupciones, aproximadamente una quinta parte de los flujos mundiales de GNL atravesaba el Estrecho de Ormuz. La fuerte reducción del tránsito marítimo ha dejado cargamentos procedentes de Qatar detenidos o retrasados y ha reducido la oferta disponible para compradores europeos. La situación se complica por los problemas registrados en Ras Laffan, una de las principales instalaciones de GNL del mundo, donde el conflicto ha provocado cancelaciones y retrasos adicionales. Europa puede sustituir parte de esos volúmenes buscando cargamentos en otros mercados, aunque eso implica competir con Asia por una oferta internacional más limitada.
El riesgo aumenta porque una rápida normalización de Ormuz parece menos probable. Mientras continúen las restricciones, cada cargamento perdido en Oriente Medio aumenta la dependencia europea de otros proveedores y puede elevar el precio necesario para atraer GNL hacia el continente.
Europa llega al invierno con menos margen
Las instalaciones de almacenamiento de la Unión Europea se encuentran alrededor del 59% al 60% de su capacidad, el nivel estacional más bajo dentro de las series disponibles desde 2009. El nivel importa porque los inventarios suelen cubrir aproximadamente el 30% de las necesidades europeas durante el invierno y pueden aportar más de la mitad del consumo en jornadas de elevada demanda. Entrar en la temporada de calefacción con menos reservas aumenta la sensibilidad del mercado ante episodios de frío o nuevas interrupciones de suministro. Además, las altas temperaturas del verano están elevando la demanda de electricidad para refrigeración, aumentando el uso de gas para generación y reduciendo los volúmenes disponibles para almacenar. Rystad Energy estima que los inventarios podrían alcanzar aproximadamente el 76% de capacidad el 1 de noviembre, todavía por debajo de los niveles habituales.
Esto no implica necesariamente que Europa vaya a quedarse sin gas, el continente todavía puede atraer cargamentos internacionales de GNL y los gobiernos disponen de mecanismos para incentivar el almacenamiento. La presión probablemente aparecería en el precio. Si Ormuz continúa restringido, Europa tendría que competir con mayor intensidad por los cargamentos disponibles justo cuando necesita acelerar la acumulación de inventarios.

El Gas Natural europeo mantiene una estructura alcista en el gráfico diario, con el precio alrededor de 63 euros por megavatio hora y por encima de las medias móviles de 50 y 200 periodos. El avance reciente devuelve al mercado hacia la región de máximos registrada durante marzo. La primera resistencia aparece alrededor de 64.9 euros por megavatio hora. Una ruptura sostenida por encima de ese nivel dejaría como siguiente referencia la zona de 67.5.
A la baja, 62.77 y 61.51 funcionan como los primeros soportes, una corrección más amplia podría devolver el precio hacia la región comprendida entre 60.7 y 58.7. La caída cercana al 1% de la sesión todavía no modifica la estructura alcista desarrollada durante las últimas jornadas.
Autor

Emanoelle Santos Luz es economista titulada por la Universidad Federal de Pará, con magíster en Economía (énfasis en Macroeconomía y Desarrollo Económico) y especialización en Gestión de Proyectos, con trayectoria en investigación






