El Banco Central Europeo prepara su primer aumento de tipos del año
Cuando en septiembre de 2023 el Banco Central Europeo aumentó su tasa de interés al 4.25%, difícil era imaginar que sería, de los bancos centrales principales, el primero en volver a aumentar poco menos de tres años después.
El BCE, que siempre mantuvo una línea muy conservadora y en absoluto agresiva en materia de política monetaria, se ve obligado a aumentar la tasa, presumiblemente al 2.4%, ante el rebrote inflacionario derivado de los altos precios del Petróleo. A su vez, estos valores responden al conflicto en Medio Oriente, del cual Europa participa en forma indirecta.
Este movimiento del BCE es poco usual. Habitualmente es la Fed la que da el primer paso a la hora de aumentar la tasa, y la sigue la entidad europea, del RBA, BoE, etc. Pero los tiempos cambian, y las autoridades también, a ambos márgenes del Atlántico.
La titular del BCE, Christine Lagarde, logró mantener una sobria línea de conducción desde su asunción, cuando reemplazó a Mario Draghi, quien mantuvo una presidencia impecable, con tasa 0 durante 8 años. Y ahora no le tiembla el pulso para aumentar, en momentos en que la economía europea atraviesa un momento de relativa estabilidad, sobre todo en sus potencias principales, encabezadas por Alemania, cuyos datos de manufacturas y servicios han mejorado sensiblemente en los últimos meses.
El aumento de tipos del BCE no necesariamente implica un alza del Euro. Pese a que la brecha con la Fed se reducirá sensiblemente, el billete se muestra firme en todos los frentes. Prueba de ello es que la tasa del Bank of England es idéntica a la tasa de la Fed, 3.75%, y la Libra esterlina no se mueve más que el Euro, con una paridad estable en torno a 0.86 en el par EUR/GBP desde hace más de un año.
El comportamiento del Euro, pues, dependerá de lo que haga el Dólar. Y el billete, como quedó antes mencionado, se muestra firme, aunque no fuerte. Esto es, no cae, pero tampoco crece violentamente frente a las monedas principales. Sí lo hace ante las materias primas, en especial ante los metales preciosos, que el miércoles entraron en terreno bajista de mediano plazo.
En el corto plazo, la moneda única no tiene muchos incentivos para crecer. La superación de 1.1600 podría ser el motor de un crecimiento del Euro, aunque para que ello ocurra Lagarde debería anticipar nuevos aumentos de tipos en julio, y es altamente improbable que diga algo semejante.
Por el contrario, si Lagarde no es contundente (y no lo será), el Euro tiene bastante para perder. El quiebre de 1.1500 podría generar una caída fuerte, con un primer y débil soporte en 1.1475, nivel seguido de 1.1430.
Lo que no tiene atenuantes, al menos por ahora, es el desplome de los metales. El Oro, la Plata y el Platino han ingresado en terreno bajista, con una pérdida de más del 20% de su valor en el caso de la onza, y de casi el 50% de la plata y el platino.
Buscar explicaciones en lo fundamental es tan poco útil como explicar el alza que experimentaron. Si los bancos centrales compraban oro, se supone que alguien lo tenía. ¿Quién se los proveyó? ¿No hay más compras? ¿La crisis que derivó en semejantes compras que lograron llevarlo de 1800 a 5600 dólares terminó, en medio de un conflicto bélico que por momentos parece caer en sus peores instancias?
Las explicaciones “de manual” son las mismas que ahora justifican la baja. Una perspectiva de aumento de tipos por parte de la Fed, que en estos momentos luce imposible, el alza del Dólar, y la propia crisis de Medio Oriente aparecen como los argumentos preferidos. La verdad es que no hay nada de eso. Cuando superó los 2500 dólares, el Oro creció de la mano de fondos especulativos, y lo mismo ocurre ahora. No busque argumentos que no existen, o teorías conspirativas, propias de las redes sociales, pero no de analistas serios.
Lo mismo aplica al Yen, aunque en su caso, la brecha entre tasas de interés es determinante. La moneda nipona está a punto de caer a mínimos de dos años.
Al anuncio del BCE se suma la medición de inflación mayorista de mayo en Estados Unidos, dato que el mes pasado desató todo tipo de especulaciones, con un aumento del 1%, y las peticiones semanales de subsidios por desempleo.
Para finalizar, quisiera destacar que esta columna de opinión sobre mercados financieros electrónicos cumple este 11 de junio 22 años de publicación ininterrumpida. Deseo agradecer profundamente a todos los lectores que acompañan esta publicación desde hace tantos años. El artículo diario intenta, más que hacer pronósticos de lo que viene, mostrar un camino de disciplina, constancia y, sobre todo, independencia de criterio, tres ingredientes fundamentales para permanecer en esta actividad un cuarto de siglo. De corazón, muchas gracias.
Tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el viernes.


Autor

Adrián Aquaro
Adrian Aquaro
Adrian Aquaro es analista de mercados financieros, especializado en el mercado de divisas, índices bursátiles y materias primas.






