¿Puede la Bolsa seguir subiendo si la Fed se vuelve más dura?
Wall Street entra en septiembre con tres focos claros: empleo, Fed e inteligencia artificial.
El dato clave se centrará en el empleo de agosto. El consenso espera unos 55.000–58.000 nuevos puestos, una tasa de paro estable en 4.1% y salarios creciendo 0.3% mensual. Si se confirma, la creación de empleo seguiría mostrando una fuerte pérdida de impulso, aunque sin una señal clara de recesión. Antes llegarán ADP, JOLTS e ISM, que deberían ayudar a confirmar si la economía se enfría de forma ordenada.
El problema es la Fed. Kevin Warsh utilizó Jackson Hole para insistir en que la inflación sigue demasiado alta y que el objetivo del 2% es firme. El mercado reaccionó elevando hasta alrededor del 57% la probabilidad de una subida de tipos en septiembre, con el Treasury a dos años cerca del 4.34%. Un empleo fuerte reforzaría la opción de una subida, pero un empleo algo más débil tampoco garantiza alivio monetario mientras la inflación siga elevada.
Al mismo tiempo, el Tesoro está introduciendo otra variable. Las mayores recompras de deuda y la posibilidad de financiarlas con letras o reduciendo la TGA pueden aportar liquidez al sistema y ejercer presión sobre el dólar. No solucionan el déficit, pero sí ayudan a explicar el renovado interés por el llamado “debasement trade”, con oro y bitcoin entre los beneficiados. Además, los cerca de 8 billones de dólares aparcados en fondos monetarios siguen proporcionando una enorme demanda para la deuda de muy corto plazo, aunque aumentar demasiado el peso de los Bills incrementaría el riesgo de refinanciación futuro.
En renta variable, la IA vuelve a estar bajo examen. Dell, Broadcom, Snowflake, HPE, Palo Alto Networks, MongoDB, Zscaler y Ciena publican resultados. La pregunta ya no es si existe demanda de IA, sino quién está convirtiendo ese gasto en crecimiento rentable, márgenes y caja. En un mercado con expectativas muy elevadas, el capex por sí solo ya no basta.
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Equipo eToro
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