Más allá de la primera vista, el consumo estadounidense muestras síntomas de flaqueza
Las ventas minoristas de septiembre superaron las expectativas, lo que alivió en parte la preocupación de que la resiliencia del consumidor estuviera empezando a flaquear. Sin embargo, al analizar los detalles, el informe resultó menos convincente: las ventas minoristas -excluyendo automóviles y combustible- aumentaron apenas un 0.2%, en línea con lo previsto; por su parte, las ventas del «grupo de control» (un dato clave para el cálculo del PIB) crecieron solo un 0.1%, situándose por debajo de las previsiones.
A primera vista, el informe indica que los consumidores siguen gastando. No obstante, la composición del gasto es importante, sobre todo porque las cifras de ventas minoristas no están ajustadas a la inflación. El informe del IPC publicado ayer reveló que la inflación anual superó el crecimiento de los salarios por sexto mes consecutivo, lo que sugiere que parte de este gasto podría reflejar precios más altos en lugar de una mayor demanda. Por ahora, el consumidor sigue respondiendo, pero la inflación obliga a que cada dólar rinda más.
Las ventas de gasolina registraron su mayor ritmo mensual de crecimiento desde marzo, mientras que las ventas en tiendas de comestibles experimentaron su mayor aumento desde abril. Es probable que esta situación mantenga la inflación y el coste de la vida en el centro del debate para los votantes de cara a las elecciones de mitad de mandato de noviembre. Para los minoristas, la gran incógnita es si los consumidores podrán mantener esta resiliencia durante la crucial temporada de compras navideñas, a medida que los presupuestos familiares se ven sometidos a una presión creciente.
Autor

Equipo eToro
eToro
-






