La semana que mide la resistencia del mercado
Semana con menos datos macro, pero con bastante más que mirar de lo que parece.
El primer foco estará en Washington. Donald Trump recibe a Xi y, para los mercados, lo importante no será tanto un gran acuerdo como evitar una nueva escalada. Comercio, aranceles, Taiwán y tecnología estarán sobre la mesa. Mientras la relación siga dentro de unos límites manejables, el mercado puede convivir con esa tensión.
El segundo punto está en la energía. Los problemas de suministro en Oriente Medio vuelven a meter presión sobre el petróleo y eso tiene una lectura clara vía mayor inflación, menos margen para los bancos centrales y más presión sobre consumo y márgenes empresariales.
Y después está la parte que más me interesa. Seguimos intentando explicar el mercado solo con tipos y liquidez, cuando cada vez pesa más otra variable: la productividad.
Si la IA permite a las empresas producir más con los mismos recursos, reducir costes y automatizar procesos, entonces la economía puede aguantar mejor unas condiciones financieras más duras. Por eso esta semana los PMIs y algunos resultados empresariales pueden tener más valor de lo habitual. No tanto por el dato en sí, sino porque nos dirán si actividad, consumo y márgenes siguen resistiendo.
También tendremos Meta Connect, que servirá para seguir viendo hasta qué punto la inversión en IA pasa de ser gasto a convertirse en productividad real.
Para mí, la lectura se centra en tener por un lado tipos altos, vivienda débil y energía cara. Y por otro, una fuerza tecnológica que puede estar elevando el crecimiento potencial y reduciendo costes. Ahí está ahora mismo una buena parte del mercado.
Esta semana vigilaría cuatro cosas: que no escale la relación entre USA y China, que el petróleo no siga tensionándose, que los PMI aguanten y que las empresas sigan mostrando capacidad para convertir inversión tecnológica en beneficios.
Menos ruido con el dato puntual y más atención a esas señales. El ciclo sigue ahí, pero empieza a cambiar la forma en la que lo estamos viendo.
Niveles técnicos clave
No son recomendaciones de inversión. Solo comentarios desde un punto de vista técnico informativo.
1.- S&P 500
El S&P 500 sigue manteniendo una estructura de fondo alcista, pero ha entrado claramente en una fase de consolidación tras marcar máximos en la zona de 7.800 puntos.
La referencia inmediata está en 7.650 puntos. Es el nivel que ahora separa una simple consolidación de algo más profundo. Mientras el índice se mantenga por encima de esa zona, la lectura sigue siendo constructiva y el movimiento encaja más con una pausa dentro de tendencia que con un cambio de escenario.
Por arriba, la primera resistencia está en los 7.780–7.800. Superarla con cierres claros abriría de nuevo la puerta a extensión alcista y ataque a nuevos máximos, con 8.000 puntos como siguiente referencia psicológica.
Por abajo, perder los 7.650 aumentaría la probabilidad de una corrección hacia 7.500–7.550. Y si esa zona tampoco aguanta, el siguiente soporte relevante aparece en torno a 7.400.
El RSI se ha relajado hasta la zona de 50, después de venir de niveles mucho más exigentes. Eso es importante pues el mercado ha descargado sobrecompra sin romper la estructura principal. De momento, eso juega a favor del escenario de consolidación.
De momento, tendencia alcista de fondo, momentum neutral y rango de corto plazo entre los 7.650 y 7.800. La señal relevante llegará con la ruptura de uno de esos dos niveles. Mientras no pierda 7.650, no veo deterioro técnico serio.
El mercado está descansando, no girando de momento.
2.- El Bitcoin (BTC)
El Bitcoin ha dejado una señal mejor de la que sugerían las noticias de la semana. El mercado tuvo que absorber el fracaso de la Clarity Act, una subida de tipos de la Fed y un Treasury a diez años en niveles elevados, y aun así consiguió recuperar desde la zona de 75.000 dólares hasta volver por encima de 80.000. Esa resiliencia importa, pero todavía no es suficiente para hablar de una nueva fase alcista.
El rebote ha tenido mucho de capitulación seguida de short covering. Los datos on-chain muestran cómo aumentaron las pérdidas realizadas durante la caída, los compradores recientes sufrieron y después recuperaron rápidamente beneficios con la subida. El SOPR ha vuelto a positivo y la estructura técnica ha mejorado, pero la demanda spot sigue sin dar una señal clara de aceleración.
Los ETFs resumen bien esa falta de convicción. Después de fuertes salidas, volvieron las entradas, pero la semana terminó prácticamente plana y buena parte del último flujo positivo estuvo concentrado en Fidelity. Bitcoin ha subido sin una ayuda institucional especialmente fuerte, lo que habla bien de la resistencia del precio, pero todavía no confirma una entrada estructural de nuevo capital.
La liquidez tampoco acompaña del todo. La oferta de stablecoins no está creciendo con suficiente fuerza y el Realized Cap necesita volver a acelerarse para validar un nuevo tramo. En paralelo, el mercado de derivados sigue siendo importante pues buena parte del movimiento reciente se explica por liquidaciones de cortos, mientras el spot todavía no ha tomado claramente el relevo.
Por eso la zona de 82.000-83.000 dólares sigue siendo la referencia principal. No basta con verla superada. La clave será quién compra esa ruptura. Si aparecen al mismo tiempo flujos de ETFs positivos, demanda spot, crecimiento del Realized Cap y expansión de stablecoins, entonces sí habría argumentos para hablar de un cambio de régimen. Si la subida vuelve a depender sobre todo de derivados, la lectura debería seguir siendo más prudente.
Por abajo, los 75.000-76.000 dólares son la primera zona que vigilar y los 71.000-72.000 el soporte on-chain realmente importante.
El Bitcoin está demostrando resiliencia, pero todavía no una nueva fase de demanda estructural. La estructura mejora, el mercado ha absorbido malas noticias y el sesgo es más constructivo, pero la confirmación sigue estando pendiente de los flujos.
Los criptoactivos son instrumentos de elevada volatilidad y pueden experimentar movimientos significativos en periodos muy cortos. Los escenarios y niveles anteriores son referencias de análisis, no predicciones ni recomendaciones personalizadas de inversión. La rentabilidad pasada no garantiza resultados futuros
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Equipo eToro
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