Oro: La ilusión duró poco y el catalizador sigue sin llegar
Ayer el oro nos dio exactamente lo que llevaba semanas prometiendo. La inflación de junio en Estados Unidos llegó más fría de lo esperado, la primera caída mensual de precios en seis años. El metal subió casi un 2% en horas, llegando hasta 4.073$. Los que llevamos meses diciendo que el catalizador era macro, no geopolítico, respiramos por primera vez.
Y entonces habló Warsh.
El presidente de la Reserva Federal compareció ante el Congreso con los datos de inflación más suaves en meses sobre la mesa y eligió no celebrar nada. "Puede que algunos miren los datos de esta mañana y digan que la misión está cumplida, que todo va bien. Esa no es mi visión." Con esa frase sola, Warsh le recordó al mercado que la Fed no va a cambiar de postura por un dato, por bueno que sea.
El resultado es el que estamos viendo hoy. El oro cotiza en $4.055, sosteniendo la mayor parte de la ganancia de ayer pero sin poder avanzar. La ilusión de ayer fue real no fue un movimiento vacío. El dato de inflación sí importó, sí cambió las expectativas de subida de tipos en julio del 20% a algo mucho más bajo. Pero Warsh se encargó de recordarle al mercado que julio no es todo el año, y que la Fed sigue sin comprometerse con nada.
La inflación subyacente de junio, que es la que excluye energía y alimentos y la que la Fed realmente vigila, fue plana en el mes. Eso llevó la tasa anual al 2.6%, por debajo del 2.9% esperado. Es un dato bueno. Pero con el petróleo todavía elevado por el conflicto en el Estrecho de Ormuz, el riesgo de que julio revierta lo que junio entregó es completamente real. El dato de precios de producción de hoy y la segunda comparecencia de Warsh ante el Senado esta tarde van a decirle al mercado si ayer fue un punto de inflexión o simplemente un alivio temporal.
Técnicamente, el oro recuperó terreno pero sigue por debajo de sus medias móviles relevantes. La resistencia inmediata está en $4.111, que es donde está la media de 21 días. Por encima, $4.202 fue el máximo del 6 de julio y es el siguiente techo a vigilar. La media de 50 días está en $4.331 — todavía muy lejos para hablar de recuperación estructural. El RSI ronda 45, saliendo de zona de presión vendedora pero sin confirmar un giro real. El soporte que no puede perder está en $3.960, el mínimo reciente que ha aguantado tres veces ya.
Lo que me deja este martes es una reflexión que voy a ser directa en expresar. El oro necesita que dos cosas ocurran al mismo tiempo para recuperarse con convicción: que la inflación siga cediendo mes a mes, y que la Fed lo reconozca en su lenguaje. Ayer tuvo la primera. No tuvo la segunda. Y mientras esa segunda no llegue, cada subida va a encontrar vendedores esperando por encima.
El caalizador llegó a medias. Y en los mercados, a medias no es suficiente.
Buena operativa.
Autor

J.Vanessa Arango
Analista Independiente
Ingeniera Financiera y de Negocios, especializada en análisis macro global con énfasis en oro, divisas y riesgo geopolítico.






