Fed: Sin cambios y con pocas pistas para el futuro
Tal como se esperaba, la Reserva Federal dejó sin cambios la tasa de interés en un rango que va del 3.75 al 4%. La votación del Comité Federal no fue unánime, y dos de sus miembros votaron por un aumento del 0.25%.
El tono del comunicado oficial fue insípido, y con escasas variantes respecto a las presentaciones anteriores. Aludió a un crecimiento sólido de la economía, con el mercado laboral estable, y una inflación que permanece elevada. Pese a esto último, el Comité evaluó que no era conveniente aumentar la tasa de interés en octubre.
Las probabilidades de un aumento de tasa en diciembre se mantienen, habida cuenta de que los riesgos de inflación alta no cesan. Y no lo harán en tanto el conflicto en Medio Oriente no ceda, y el Petróleo se mantenga en los niveles actuales, cerca de los 100 dólares (WTI).
Este conflicto fue el disparador de la inflación que afecta actualmente a la economía estadounidense. Desde inicios de marzo, el Petróleo pasó de 55 a 120 dólares por barril, y pese a las bajas anteriores, una y otra vez supera los 100 dólares. La Fed se vio obligada a aumentar la tasa el mes pasado, llevando la misma al 4% actual.
La conferencia de prensa del presidente Kevin Warsh no dejó mucho para el análisis. Habló de las inversiones en IA, que están generando demanda de dinero, y consideró que la Fed no quiere interferir en el crecimiento de la economía si logra controlar la inflación como lo está haciendo. Además, señaló que el trabajo del banco central comienza a dar buenos resultados.
Los mercados juzgaron el discurso de Warsh como menos agresivo de lo esperado, por lo que el Dólar cedió posiciones en varios frentes, aun cuando mantiene una tendencia alcista de corto plazo ante las monedas principales y el Oro.
La bolsa de Nueva York tomó con euforia las palabras de Warsh, aunque la alegría duró poco: la acción de Google cayó más del 6% en pocas horas, apremiada por una baja en su servicio de búsqueda de información, que pasó mayormente a inteligencia artificial.
El real impacto de los anuncios de la Fed comenzará a verse desde este jueves, a lo cual se suma una agenda de noticias importante.
A las 8:30 del este, se conocerá el PIB avanzado (primera medición de tres) del tercer trimestre. Se espera un sólido crecimiento del 3.2%, con un impacto positivo (y moderado) en el Dólar. Pero también se conocerá el deflactor de inflación, la medición que la Fed mira con mayor atención. Se espera un crecimiento del 0.3% en septiembre, que también podría repercutir positivamente en el billete.
Más tarde, será el turno del comunicado de política monetaria del Banco Central Europeo. La entidad que dirige la Sra. Lagarde dejará sin cambios en la tasa de interés, actualmente en el 2.65%, y su discurso posterior difícilmente impacte fuerte en el euro.
Ya en la sesión asiática del viernes, el Banco de Japón presentará su comunicado de política monetaria, con una tasa sin cambios, en el 1.25%. Las presentaciones del BoJ son habitualmente un paquete de sorpresas, aunque desde hace casi 5 años el Yen solo cae una y otra vez, con pausas impuestas desde el propio banco central. Un gran negocio con múltiples beneficiarios.
¿Puede cambiar algo con el comunicado de la víspera y los datos de este jueves? No lo creemos. Los movimientos se mantendrán cautelosos. Al euro le hacen falta al menos 150 puntos para salir de su tendencia bajista actual, y no hay motivo para que los gane. Algo parecido ocurre con la libra esterlina. El yen estará pendiente del BoJ, pero si no creció en los días anteriores, tampoco parece tener un incentivo para hacerlo durante este jueves. A su vez, el oro tiene que superar 4150 dólares para comenzar un lento camino alcista.
Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el viernes.


Autor

Adrián Aquaro
Adrian Aquaro
Adrian Aquaro es analista de mercados financieros, especializado en el mercado de divisas, índices bursátiles y materias primas.






