Los inversores estadounidenses tienen la intención de ajustar sus carteras ante las elecciones del 3 de noviembre
Los inversores no están necesariamente abandonando el riesgo ante las elecciones de mitad de mandato; más bien, están mostrando una mayor disposición a reposicionarse en función de los resultados, con la Generación Z liderando este cambio. Más de la mitad afirma haber ajustado -o tener previsto ajustar- sus carteras en función de las elecciones; una cifra que asciende a casi ocho de cada diez inversores de la Generación Z*. Los datos surgen de la encuesta del tercer trimestre de El Pulso de Inversor Minorista (RIB, según sus siglas en inglés) que realiza la plataforma de trading e inversión cada trimestre; en este caso, en entre junio y septiembre.
Esto apunta a una creciente inclinación a realizar cambios activos en las carteras ante acontecimientos políticos.
Más que una huida generalizada hacia activos seguros parece tratarse de una rotación. Entre los inversores que están adaptando sus carteras, la mayoría planea aumentar su exposición a al menos un tipo de activo, incluso mientras reducen sus posiciones en otros. La disposición de la Generación Z a incorporar criptomonedas —al tiempo que recortan su exposición a acciones— es el ejemplo más claro de este reposicionamiento en ambas direcciones, en lugar de una salida masiva hacia la liquidez (efectivo).
Los mercados han registrado movimientos bruscos en diversas clases de activos: los bonos han mostrado volatilidad y las acciones han atravesado su propio periodo de turbulencias. Dentro del mercado bursátil, la debilidad se ha concentrado en valores relacionados con la inteligencia artificial y los semiconductores; sin embargo, bajo la superficie, se está produciendo una rotación sectorial: ocho de los 11 sectores del S&P 500 presentan ganancias en lo que va de mes, liderados por los sectores de energía, salud, consumo básico y consumo discrecional. Esto sugiere que los inversores están reasignando sus inversiones en lugar de abandonar por completo la renta variable; están recogiendo beneficios en áreas muy concurridas, mientras buscan ganancias más estables y expectativas más razonables en otros segmentos.
La historia indica que la volatilidad previa a las elecciones no tiene por qué desestabilizar el mercado en su conjunto. Los años de elecciones de mitad de mandato suelen ser los más débiles y volátiles dentro del ciclo presidencial; no obstante, el S&P 500 ha registrado una ganancia media del 18,5 % (en términos de rentabilidad total) en los 12 meses posteriores a dichos comicios, cerrando al alza en todos los ciclos de los últimos 75 años. Si bien esto no constituye una previsión para 2027 —especialmente dado que los rendimientos y la inflación siguen actuando como vientos en contra—, sugiere que la incertidumbre electoral suele generar un periodo de volatilidad antes de que los mercados recuperen la estabilidad.
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Equipo eToro
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