Las versiones de un acuerdo de paz no calman al Petróleo
Durante la sesión del martes trascendió que Estados Unidos e Irán estarían negociando un acuerdo de paz para poner fin al conflicto que enfrenta a ambos países desde inicios de marzo pasado. El acuerdo incluiría un desbloqueo total del estrecho de Ormuz y el desbloqueo de fondos iraníes embargados por Estados Unidos. De las negociaciones participaría el gobierno de Pakistán.
El petróleo cayó más de 7 dólares apenas conocida la versión, aunque rápidamente volvió a posicionarse sobre los 100 dólares en los futuros del WTI. Es evidente que los mercados descreen de este tipo de anuncios, y solo confiarán ante la firma de un documento oficial.
Este escenario, repleto de escepticismo por parte de los mercados, se justifica largamente, después de que desde el gobierno de Estados Unidos anunciaron en muchas oportunidades acuerdos que quedaron en la nada. Por otra parte, el presidente Trump necesita terminar con el conflicto lo antes posible, ante la inminencia de las elecciones de medio término, previstas para el 3 de noviembre, que podrían dejarlo sin el control de una o de las dos Cámaras del Congreso, fundamental para el funcionamiento de su gobierno.
Para que se produzca una baja más sustentable, los futuros del WTI deberán caer de 85 dólares, empresa casi imposible en estos momentos, salvo un acuerdo claro y sin condiciones firmado por ambas partes.
Pero mientras esto no suceda, el precio de la materia prima seguirá presionando sobre los datos de inflación, que sigue creciendo y se aleja del objetivo del la Fed, fijado en el 2% anual.
Pese a ello, el banco central no aumentaría la tasa de interés en su reunión de la próxima semana. El no haberla recortado a fines de 2025 le quita oportunidades a la Fed, que ya tiene su tasa en el 4%, y un nuevo aumento generaría un peligro de recesión. Por otra parte, la inflación difícilmente ceda en gran medida si el precio del petróleo se mantiene en estos niveles. Y, por último, un nuevo aumento enfurecerá al Trump, que designó a un hombre de su confianza, el Sr. Warsh, al frente del organismo. Cuando en septiembre aumentó la tasa, culpó del incremento a la parte “blanda” del FOMC, compuesto por oficiales más afines al partido Demócrata.
En otro orden, los rendimientos de los bonos del Tesoro vuelven a subir. Las notas a 10 años siguen por encima del 5%, puntualmente en el 5.13%, y el mercado de divisas toma esta cifra como bandera.
El Euro, la moneda insignia del mercado Forex, no logra despegar de un rango de precios muy estrecho. Después de llegar a 1.1110 en su mínimo anual la semana pasada, parecía listo para dispararse al alza. Sin embargo, le está costando quebrar 1.1275, nivel máximo de los últimos días, para apuntar a 1.1330, nivel que ya pondría en carrera alcista más fuerte al par EUR/USD.
La Libra esterlina luce algo más firme que el euro, lo cual se refleja en una baja de un año y medio del par EUR/GBP. La moneda británica, ya cerca de 1.3400, mantiene una tendencia alcista de corto plazo, que podría extenderse a las próximas horas si el dólar no logra estabilizarse y ganar terreno en otros frentes.
El Yen, en cambio, se mantiene muy débil y sin fuerza para revertir su actual tendencia bajista. Al igual que lo ocurrido en otras oportunidades en 2026, la moneda nipona parece prepararse para una caída con alcance desconocido, a la cual seguirá una intervención oficial. Por el momento, el yen no es negocio.
La onza de Oro, nuevamente limitada por los rendimientos de los bonos del Tesoro, no se despega de la zona de 4100 dólares, nivel sobre y debajo del cual se mueve desde hace varios días. Tampoco presenta signos de recuperación, los cuales asomarán solo si supera 4165 dólares.
Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el jueves.


Autor

Adrián Aquaro
Adrian Aquaro
Adrian Aquaro es analista de mercados financieros, especializado en el mercado de divisas, índices bursátiles y materias primas.






