La creación de empleo en EE.UU. eleva la presión sobre el rendimiento de los bonos del Tesoro
El informe de empleo de hoy superó las expectativas, reforzando la perspectiva de una expansión económica continua. La creación de empleo alcanzó los 165.000 puestos, la tasa de desempleo descendió al 4.1% y las cifras de meses anteriores fueron revisadas al alza. Si bien la solidez del mercado laboral es una buena noticia para el gasto de los hogares y los beneficios empresariales, también otorga a la Reserva Federal un mayor margen para subir los tipos de interés, dado que la inflación sigue manteniéndose en niveles elevados.
Para los mercados, la consecuencia inmediata será una presión al alza sobre los rendimientos de los bonos del Tesoro, a medida que los inversores reevalúan las perspectivas sobre los tipos de interés. Esto podría fortalecer al dólar, al tiempo que ejerce presión sobre los precios de los bonos y sobre aquellas acciones de empresas en crecimiento que presentan valoraciones elevadas. Tras la reciente oleada de ventas en el sector tecnológico, un mayor crecimiento podría respaldar las expectativas de beneficios; no obstante, unos rendimientos más altos también elevan la rentabilidad que los inversores exigen a las costosas inversiones en inteligencia artificial, dejando menos margen para aquellos gastos que no logran traducirse en flujo de caja.
Para los inversores minoristas, consideramos que estos datos refuerzan la necesidad de diversificar la exposición en renta variable más allá del sector tecnológico. Las empresas industriales podrían beneficiarse de una actividad resiliente y de la inversión en infraestructura, mientras que aquellas compañías con una generación de efectivo sólida y un endeudamiento manejable estarían mejor posicionadas para afrontar unos costes de financiación más elevados. Por su parte, las empresas del sector consumo se enfrentan a un escenario más complejo: aunque el empleo sigue siendo un factor de apoyo, los salarios aún tienen dificultades para seguir el ritmo de la inflación.
Los bonos siguen siendo relevantes para la generación de ingresos, si bien los títulos a más corto plazo presentan una menor sensibilidad ante el aumento de los rendimientos. Los bonos de mayor duración podrían beneficiarse si la inflación se moderase, aunque requieren una mayor tolerancia a la volatilidad de los precios. El informe sobre la inflación que se publicará la próxima semana ayudará a determinar si la resiliencia de los beneficios empresariales puede compensar el incremento en los costes de financiación.
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Equipo eToro
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