Oro a 4.169$: El gas europeo se dispara y el XAU se resiente
Europa entra en la semana con dos problemas de suministro energético al mismo tiempo. Shell redujo la producción del campo de gas noruego Ormen Lange en un 40% después de que una de sus dos estaciones de compresión submarinas fallara técnicamente — una interrupción que se esperaba resolver en octubre pero que ahora se extiende hasta el 1 de febrero de 2027. Y el Estrecho de Ormuz sigue restringido, con el tráfico de gas natural licuado desde Qatar — que representa el 20% del suministro global — muy por debajo de su capacidad normal.
El resultado es un mercado europeo de gas bajo una presión que no esperaba llegar a octubre con los almacenes al 67% de capacidad, por debajo del objetivo estacional del 74%. Goldman Sachs elevó su previsión para el gas europeo al cuarto trimestre a 53 euros por megavatio-hora, con riesgos claramente sesgados al alza si el invierno llega frío.
Para el oro, esa combinación es la misma cadena que hemos visto repetirse todo el año: gas caro, inflación energética en Europa, presión sobre el Banco Central Europeo para mantener tipos restrictivos, dólar que se fortalece relativamente, y oro que no puede subir con convicción en ese entorno.
Pero hay algo nuevo esta semana que vale la pena leer con atención.
Por primera vez desde julio, el mercado empieza a pricear la posibilidad de que la Fed no suba tipos en octubre. Las minutas de la semana pasada mostraron división interna dentro del comité, y los datos de empleo de septiembre vinieron más débiles de lo esperado. La probabilidad de subida en octubre, que llegó al 70.3% hace dos semanas, ha bajado al 52% esta mañana. Esa reducción de expectativas es lo que está dando al oro el pequeño respiro que vemos hoy — recuperándose desde los mínimos de $4.104 de la semana pasada hacia $4.169.
Técnicamente, el oro mantiene un sesgo bajista de corto plazo mientras opere por debajo de la línea de tendencia descendente desde los máximos de agosto. El nivel más vigilado esta semana es $4.200 — primera resistencia psicológica relevante. Superarla con un cierre diario daría al metal el primer argumento técnico real para intentar atacar $4.263, donde está la media de 20 días. Por encima, $4.400 y $4.500 son los techos estructurales. El soporte crítico sigue siendo $4.104 — el mínimo reciente — y perderlo con cierre diario abriría la puerta hacia $4.000.
Esta semana el calendario es cargado. El martes llega el IPC de septiembre — el dato más importante de la semana y el último antes de la reunión de la Fed del 28 de octubre. Si la inflación subyacente sigue cediendo, la probabilidad de subida en octubre puede bajar por debajo del 40% y el oro tiene el catalizador que necesita para recuperar $4.263 antes del viernes. Si llega caliente, la probabilidad vuelve a subir y la presión sobre el metal continúa.
El miércoles llegan las ventas minoristas de septiembre — otro termómetro del consumo americano que la Fed va a leer con atención. Y el jueves las solicitudes semanales de desempleo, que las últimas semanas han mostrado un mercado laboral que está perdiendo fuerza de forma gradual.
Hay dos lecturas posibles del momento actual y las dos son honestas.
La primera es bajista de corto plazo: el gas europeo disparado añade presión inflacionaria en Europa, el Estrecho de Ormuz sigue restringido y cualquier dato americano caliente esta semana puede volver a empujar la probabilidad de subida de tipos en octubre por encima del 60%. En ese escenario, $4.104 se vuelve a poner a prueba.
La segunda es constructiva de medio plazo: el oro lleva semanas testeando el soporte de $4.100 sin perderlo, los bancos centrales siguen comprando, la LBMA apunta a $5.013 en doce meses y la división interna de la Fed sugiere que el ciclo de subidas está más cerca del final que del inicio. En ese escenario, cada retroceso hacia $4.100 es una zona de acumulación, no una señal de salida.
El gas noruego no se arregla hasta febrero. El Estrecho de Ormuz no tiene solución a la vista.
Buena semana y buena operativa.
Autor

J.Vanessa Arango
Analista Independiente
Ingeniera Financiera y de Negocios, especializada en análisis macro global con énfasis en oro, divisas y riesgo geopolítico.






