Este informe ha sido escrito por Adrià Aguadé Estivill, Máster en Mercados Financieros y Asesor Financiero Europeo

Blockchain y Criptomonedas, ¿podría ser la inversión del siglo?

La mayoría de grandes empresas ya están adaptándose al blockchain, como IBM o Microsoft, y cada vez son más las que aceptan Bitcoins como método de pago. Muchas otras se unen en consorcios para adentrarse en este nuevo sector. Uno creado recientemente, y en España, es la Red Lyra, formado por empresas como Santander, BBVA, B.Sabadell, Iberdrola, Gas Natural, Endesa, etc. ¿Lo estás viendo? Estamos ante el inicio de una verdadera revolución.

El Bitcoin…

El Bitcoin ha subido más de un 300% en el último año y Ethereum más de un 3.000% en lo que va del 2017. ¿Es tarde para invertir?

Esta es una pregunta bastante recurrente a día de hoy. Mi respuesta es un NO rotundo, ya que el mercado de criptomonedas se encuentra tan solo en sus inicios y seguirá creciendo. Y es que si comparamos la capitalización del Bitcoin, 44 Billones de dólares, con la capitalización de otros activos financieros, nos damos cuenta de lo pequeño que sigue siendo este mercado. Por ejemplo, existen empresas como Apple cuya capitalización es de 780 Billones de dólares, casi 20 veces más que el Bitcoin. O existen fortunas personales como la de Bill Gates, que con 87 Billones de dólares dobla el valor de todos los Bitcoins en circulación.

Si seguimos comparando, todo el oro en el planeta vale 7.800 Billones $ y el dinero en circulación 29.500 B$; el dinero en las bolsas de valores, 90.000 B$ y en derivados financieros 700.000 B$. Es por esta razón, que varios expertos pronostican que el Bitcoin puede valer un millón de dólares en un futuro próximo, ya que para que esto ocurriese, solo haría falta que un muy bajo porcentaje del dinero de estos activos financieros fueran a parar en Bitcoins.

¿Se está formando una burbuja en las criptomonedas?

No. Si ahora mismo voy por la calle y pregunto al azar a 10 personas, “¿qué es el Bitcoin?”, sólo una de ellas sabrá lo que es, y seguramente no poseerá ninguno. Y si luego preguntara “¿y ethereum?”, ninguno de ellos lo sabría. Así pues, hasta que no llegue el día en que escuche recurrentemente conversaciones de gente que está invirtiendo en criptomonedas, no habrá una burbuja.

Además, si lo comparamos con la burbuja de las punto com en el año 1999-2000, la capitalización bursátil de las empresas tecnológicas americanas en su punto álgido, era de 1.750 Billones$, que teniendo en cuenta la inflación, a día de hoy equivale a 3.745 B$. Si lo comparamos con la capitalización de todas las criptomonedas, 87 B$, nos damos cuenta de que el mercado de las criptomonedas está muy alejado de esos niveles, y sobre todo si pensamos que en este caso el mercado es global, no solamente de EEUU.

¿Qué es lo que más me gusta del Bitcoin?

Son muchas las ventajas que ofrece el uso del Bitcoin frente al Euro u otras monedas convencionales, como la descentralización, rapidez, inmutabilidad, divisibilidad, privacidad (nadie tiene que saber mis datos personales), transparencia (todo queda registrado en la Blockchain sin poder eliminarse o modificarse), menores costes, mayor seguridad (cuando ha habido robos de hackers, han sido a empresas que contenían Bitcoins, pero nunca se ha hackeado el protocolo Bitcoin o cualquier otro sistema Blockchain), eliminación de intermediarios, etc..

Fundamentalmente se soluciona el problema del doble gasto. Si por ejemplo envío un documento PDF o una imagen, lo que realmente hago es enviar una copia y puedo enviarlo a tantas personas como quiera, pero hasta la creación del Bitcoin, no existía la forma de poder enviar dinero con una tecnología que asegurara que el emisor no continuara quedándose con el dinero.
Ahora bien, en mi opinión, el mayor problema que se solventa es el de la caída constante del poder adquisitivo de nuestras monedas.

Como vemos en el gráfico, antes de que se creara la Reserva Federal (en color verde) el poder adquisitivo del dólar no disminuía, pero una vez existió un Banco Central capaz de “jugar” con el dinero imprimiendo nuevas unidades, y se abandonó el patrón oro permitiendo imprimir nuevos dólares sin límite, el valor de la moneda ha ido cayendo constantemente, de la misma forma que todas las demás monedas convencionales. El valor de 1$ a principios del siglo pasado equivale a menos de 5 centavos hoy en día.

Esta constante pérdida de valor de las monedas que tenemos en nuestros bolsillos ocurre porque cuando los Bancos Centrales imprimen muchas nuevas monedas se aumenta de esta forma la oferta monetaria. La creación de dinero se basa en la creación de deuda, sistema que no parece sostenible a largo plazo (la deuda global hoy en día asciende a más de 200 Trillones de dólares).

Lo impactante es que a raíz de la última crisis del 2008, los Bancos Centrales han imprimido una cantidad estratosférica de dinero, tal y como vemos en el gráfico de la izquierda de a continuación, con lo que agravará considerablemente esta situación en el futuro más cercano. En cambio, a la derecha vemos como la oferta monetaria del Bitcoin presenta un panorama totalmente opuesto, ya que cada vez se generan menos Bitcoins nuevos hasta que en unos años no se crearán más, habiendo llegado al límite de 21 millones de unidades (la gran mayoría de las demás criptomonedas siguen la misma línea).

Por esta razón asocio el Bitcoin como una especie de oro digital. Si por ejemplo hoy queremos comprar una motocicleta por 5.000€, podemos hacerlo también usando cuatro onzas de oro. Dentro de 30 años por ejemplo, podría ser que con estos 5.000€ sólo nos llegara para comprar las ruedas, mientras que usando las cuatro onzas de oro continuaremos pudiendo comprar la moto entera.

El Blockchain…

Es la tecnología que apareció con la creación del Bitcoin, la que hay detrás de las demás criptomonedas y que permite su descentralización. Veo el Blockchain como el nuevo internet y las criptomonedas como un elemento dentro de éste. En otras palabras, pienso que en el supuesto de que las criptomonedas no tuvieran éxito, el Blockchain sí que lo haría.

El Blockchain permite que por primera vez en la historia podamos realizar transacciones sin confiar con la otra parte. Podemos realizar transacciones con gente que no conocemos sin la necesidad de intermediarios como bancos o empresas como Visa o Paypal que hoy en día actúan como “árbitros” generando la confianza para intercambiar dinero. De esta forma podemos decir que estamos pasando del internet de la información al internet del valor, ya que el Blockchain permite esta transmisión de valor.

Además pienso que el Internet of Things (IoT) es otra revolución que se presentará en los próximos años, ya que el internet de las cosas (IoT) necesita un registro de las cosas, este registro no puede ser otro que el Blockchain.

Pero… ¿cuál es el verdadero problema que solventa?

Bajo mi punto de vista, el poder del Blockchain va más allá... Soluciona el gran problema existente en nuestra sociedad hoy en día, que es el aumento exponencial de la diferencia entre ricos y pobres. Y es que cada día los ricos son más ricos y obtienen mayor control sobre los demás. No veo muy sostenible que las 62 personas más ricas del planeta ya posean más dinero que 3.600.000.000 personas (la mitad de la población mundial, la más pobre), ni que empresas como Apple, Facebook o Google ya tengan un valor superior al PIB de la mayoría de países.

Como vemos en el siguiente gráfico, la línea naranja representa los beneficios de las empresas (lo que ganan los ricos) y la roja los salarios reales (lo que realmente ganan los trabajadores descontando la inflación).

Se observa claramente como en 1970 empezó a generarse este distanciamiento entre unos y otros. Mientras que las empresas no han parado de aumentar sus beneficios y parece que el ritmo se esté acelerando, los salarios han permanecido planos incluso bajando. Y si nos fijásemos en países como España, a raíz de la crisis del 2008 veríamos como esta diferencia es mucho más notable.
Entonces, ¿cómo lo soluciona el Blockchain? Distribuyendo la riqueza desde su origen de forma justa en vez de intentar redistribuirla a posteriori con impuestos a las rentas altas, u otras medidas, que realmente no se implementan, ya que las mayores fortunas son las que menos tributan en porcentaje.

Con el uso del Blockchain, me imagino un futuro donde los artistas podrán vender su propia música, cuadros, etc.. directamente sin la necesidad de intermediarios que se queden la mayor parte de los ingresos. Un cantante podrá subir sus canciones en la Blockchain y con el uso de Smart Contracts podrá definir las condiciones del uso de su música. Por cada usuario que reproduzca la canción, el autor recibirá fracciones de céntimos. Si emisoras de radio la usan o se añade en spots publicitarios de empresas, por cada emisión automáticamente recibirá el dinero. De esta manera muchas personas podrán vivir de sus habilidades.

Las grandes empresas tecnológicas y redes sociales que ganan billones de dólares al año con nuestra información personal y privada, deberán pagarnos por cada información que quieran saber de nosotros (la edad, la nacionalidad, lo que nos gusta, etc..) y las empresas que quieran que veamos sus anuncios también nos deberán pagar para visualizarlos o escucharlos. Entonces, ¿qué haremos con este dinero que recibiremos? Sin pensarlo, se destinará para consumir todo tipo de productos como música o lectura (por cada visualización de un artículo su autor recibirá fracciones de euros). De esta forma, en vez de que prácticamente toda la riqueza que se crea vaya a parar en manos de unas pocas grandes empresas centralizadas, habrá una descentralización del sistema permitiendo que gran parte de esta riqueza se reparta de forma justa entre los usuarios.

Y… ¿Por qué me gusta más Ethereum que el Bitcoin?

Justamente por este motivo, porque es el sistema Blockchain que usando Smart Contracts permite usar esta nueva tecnología en infinidad de casos distintos. A parte de realizar la función de moneda y de almacenamiento de valor sin la pérdida del poder adquisitivo (como el Bitcoin), permite construir cualquier tipo de negocios/proyectos descentralizados u otras criptomonedas.

Es por esta razón que el Bitcoin lo asocio como la moneda del futuro y Ethereum como la materia prima del futuro. De la misma forma que muchas empresas necesitan petróleo, sobre todo desde la primera revolución industrial, o necesitan internet desde su revolución dos décadas atrás, en el próximo futuro pienso que se necesitará el Blockchain para prácticamente todo lo imaginable. De esta forma, si Ethereum se posiciona como la plataforma líder de Blockchain, la demanda de sus tokens será enorme haciendo que los ethers valgan decenas de miles de euros por unidad.

¿Y cómo invertir en Blockchain?

A no ser que el proyecto que nos guste cree sus propios tokens y lance una ICO donde podamos invertir, entonces es más difícil. Acciones que coticen en bolsa sobre Blockchain hay muy pocas, y la mayoría de ellas son fondos cotizados que en mi opinión no presentan demasiado valor.

Existen casos curiosos como el de GBTC (Bitcoin Investment Trust) que intenta replicar el precio del Bitcoin (así que no, no representa la inversión en Blockchain) y si vamos a su página web y miramos la información de cuántos Bitcoins representa cada una de sus acciones en circulación, nos damos cuenta de que actualmente sus acciones están cotizando casi el doble de lo que deberían. En otras palabras, los inversores que compran esta acción están pagando el doble por cada Bitcoin.

En mi opinión la mejor opción y la única empresa cotizada enfocado 100% en Blockchain es BTL (BTL Group Limited), que ha creado la plataforma Blockchain “interbit”. Uno de los sectores en los que están presentes es el energético con BP, Eni y Wien Energie testando ya su plataforma. Y una de las razones por las que me gusta para invertir, es por el hecho de que capitaliza 58 millones de euros, cuando la capitalizaciones que están logrando empresas privadas de Blockchain similares, rondan los 1.000 millones de euros.

En conclusión, invertir en Blockchain y criptomonedas es una idea muy inteligente. El riesgo es asimétrico ya que en el medio y largo plazo la probabilidad de que bajen los precios pienso que es baja, y en este caso obviamente lo máximo que podemos perder es el capital invertido. Pero si las criptomonedas y el Blockchain tienen éxito, el capital invertido se verá multiplicado por muchas veces, con lo que por estadística vale la pena estar expuestos a estos mercados.

Hoy en día ya existen más de 800 criptomonedas y pienso que vamos hacia un futuro de “tokenización de todo”, donde cualquier empresa o persona podrá tener sus propios tokens para fines muy distintos. Por esta razón desde nuestra web organizamos cursos formativos para aprender a invertir en criptomonedas y blockchain, siguiendo una metodología exitosa, ofreciendo también información y señales de las mejores criptomonedas a tener en cartera.