Inversión responsable: rentabilidad y sostenibilidad a largo plazo

El interés en la inversión responsable ha crecido rápidamente en la última década e incorporar factores ambientales, sociales y de gobernanza en el análisis de las inversiones plantea una oportunidad para obtener beneficios de forma sostenible.

A medida que las empresas y países se concentran en incorporar factores de respeto social y medioambiental, las carteras que reconocen esta tendencia secular pueden estar mejor posicionadas para superar al mercado y agregar valor a largo plazo. Con un enfoque activo y táctico, invertir en emisiones de renta variable o fija con sello ISR (socialmente responsable) y ASG (criterios medioambientales, sociales y de gobierno corporativo) puede permitir a los inversores obtener beneficios y proteger las rentabilidades.

Creciente compromiso global con la inversión responsable

Creciente compromiso global con la inversión responsable

Principios para la Inversión Responsable (PRI) es el principal defensor mundial de la inversión responsable. Requiere anualmente a los propietarios de los activos y los gestores de inversiones que informen anualmente sobre sus actividades de inversión responsable a través del Marco de presentación de informes del PRI.

Fuente: PRI

 

INVERSIÓN RESPONSABLE EN RENTA VARIABLE

Invertir en renta variable bajo criterios ISR requiere de una alta especialización, pues hay que analizar en profundidad varios aspectos extra financieros de las compañías para saber si éstas tienen un comportamiento coherente con criterios socialmente responsables. Por ello, es conveniente hacerlo a través de un fondo de inversión con expertos que tengan acceso a las empresas y cuenten con herramientas y conocimientos para valorar estos criterios ISR. En este sentido, el equipo de inversiones del fondo Lazard Equity SRI combina en su análisis filtros extra financiero y financieros, pues “invertir bajo criterios ISR no supone sacrificar rentabilidades, sino que contribuye a que las empresas tengan más visibilidad y sostenibilidad en el largo plazo”, explica Axel Laroza, gestor-analista y responsable de ISR de Lazard Frères Gestion.

Así pues, la selección de valores del fondo combina el análisis financiero de la empresa, con un fuerte énfasis en la rentabilidad, el crecimiento y la valoración, junto con el análisis de criterios extra financieros relativos al gobierno corporativo, los recursos humanos, el respeto al medio ambiente, los derechos humanos, la implicación en la comunidad y la relación con los stakeholders (cliente-proveedor).

Combinación de criterios financieros y extra financieros en la formación de la cartera

Combinación de criterios financieros y extra financieros en la formación de la cartera

Fuente: Lazard Frères Gestion

Tenemos la fuerte convicción de que el rendimiento económico de una empresa es sostenible si se tienen en cuenta ciertos factores extra financieros de ISR, pues valorar el capital humano y prevenir los riesgos ambientales aumentan la probabilidad de una rentabilidad duradera". Muestra de ello es que el fondo Lazard Equity SRI, con una beta cercana a 1, acumula una rentabilidad del 65% en 10 años frente al 42% del Eurostoxx.

 

INVERSIÓN RESPONSABLE EN RENTA FIJA

Los bonos verdes son un componente de renta fija importante en la inversión ASG, especialmente por los factores ambientales y sociales. Estos bonos alinean a los inversores con proyectos respetuosos con el medio ambiente y proporcionan beneficios sociales cruciales. “El impulso de los bonos verdes se ha fortalecido a medida que diversas instituciones y empresas desvinculan cada vez más sus carteras de las inversiones en combustibles fósiles. Además, creemos que los países y las empresas que pueden reducir las emisiones de carbono y adaptarse al cambio climático o mitigarlo estarán mejor posicionados para prosperar”, afirma Yvette Klevan, gestora-analista de renta fija global de Lazard Asset Management.

Sectorialmente, los bonos verdes son particularmente importantes para las industrias de energía limpia, infraestructura y transporte, ya que permiten que los países y las empresas obtengan fondos para lograr objetivos ambientales y sociales positivos y sostenibles. “Creemos que la revolución energética tendrá un efecto significativo en el panorama de inversión. En los últimos años, la inversión en energía eólica, solar y otras tecnologías de energía renovable ha crecido rápidamente, y esperamos que este impulso continúe, particularmente en Europa, China y la India. Incluso en los Estados Unidos, la energía renovable representa más del 15% de la generación de energía. Por el lado de las infraestructuras, con la política monetaria global agotada en gran medida en muchos países, los bonos verdes podrían ayudar a respaldar el gasto en infraestructura, proporcionando un estímulo fiscal muy necesario para el crecimiento local y mundial. Además, los bonos verdes son una gran forma de participar en tecnologías disruptivas dentro del sector de transporte, de hecho, los ingresos de algunos de estos bonos se han utilizado para apoyar el desarrollo de las baterías de automóviles y la infraestructura de la estación de carga”.

Esta tendencia debería ayudar a respaldar valoraciones fuertes para los bonos verdes, y es por ello que la emisión de bonos verdes ha aumentado de forma constante desde 2007, de hecho, se espera que supere los 250.000 millones de dólares en 2018 (según Climate Bonds Initiative) e, incluso, el banco sueco SEB predice que el 20% de todas las emisiones de bonos sean "verdes" en pocos años.

Evolución de emisiones de bonos verdes

Evolución de emisiones de bonos verdes

Fuente: Barclays Research, Bloomberg (de 2010 en adelante), Citigroup, Climate Bonds Initiative, MSCI ESG Research

Los resultados pronosticados o estimados no representan una promesa o garantía de resultados futuros y están sujetos a cambios.

 

En Lazard Frères Gestión y Lazard Asset Management las políticas ISR y los criterios ASG están profundamente arraigados. Cumpliendo con este compromiso, tanto en el fondo Lazard Equity SRI, como en todos sus fondos con más de 500 millones de patrimonio, incluyen un filtro ASG en la construcción de la cartera, además de elaborar mensualmente un informe de la huella de carbono y la transición energética de las empresas en las que invierten.