Inicio de año turbulento

Al igual que en varios de los últimos años, el inicio de enero de 2019 ofreció movimientos llamativos en los pares principales de divisas.

En 2017, el euro alcanzó apenas iniciada la primera rueda del año un mínimo de 14 años; unos años atrás, había sufrido una caída de proporciones también en los primeros días de enero por la crisis de Grecia.

Esta vez, apenas terminada la primera jornada anual, se desplomó el dólar australiano y la libra Esterlina, y se fortaleció en la misma medida el yen, en un movimiento sincronizado entre varios bancos, que duró 10 minutos en el peor de los casos, y que dejó fuera de combate a miles de cuentas minoristas. Se trató de una maniobra de manipulación, disfrazada de mercados preocupados por una previsión de la firma Apple acerca de una caída en sus ventas para este año.

Al margen de esta cuestión, que excede cualquier tipo de análisis y que pone de manifiesto una cierta debilidad de los entes reguladores, preocupados por subir los márgenes para que los clientes pequeños pierdan a cuentagotas, pero no por controlar a los bancos formadores con el mismo rigor, la noticia más importante de la semana llegó sobre el cierre, con los datos de empleos de Estados Unidos.

Son muchos los que buscan cualquier motivo para buscar debilidades en la economía estadounidense. La guerra comercial es uno de esos motivos, que por el momento está golpeando más a China que a Estados Unidos, y las cifras de empleo conocidas son elocuentes: más de 300 mil empleos en diciembre, una cifra solo superada tres veces desde 2009, con una tasa de desempleo que si bien creció, sería la envidia de buena parte del mundo, en el 3.9%.

Con estos datos, la Fed refuerza su convicción de seguir elevando los tipos de interés tal como se lo planteó el año pasado, y no caben muchas dudas de que lo hará al menos dos veces durante 2019, salvo algún cambio repentino en la principal economía global.

Por el lado del euro, la libra Esterlina y el yen, principales contrapartes del dólar, los movimientos de baja por ahora son medidos, teniendo en cuenta la magnitud del informe de empleos publicado.

El euro, al quiebre de 1.1300, podría comenzar a buscar los mínimos de 2018 en 1.1215, en tanto la moneda británica tiene en 1.2475 sus mínimos del año pasado, vulnerados en la manipulación de esta semana hasta 1.2381. El yen, que actúa como refugio en estos tiempos turbulentos, podría buscar 109.60, gap que dejó a fin de mes.

En la semana que entra, una de las estrellas será el dólar canadiense. Impulsado por una fuerte recuperación del petróleo, el Loonie se alejó de sus mínimos de 2018, que estableció cerca de 1.3700, para cotizar sobre el cierre semanal debajo de 1.3500. El comunicado de política monetaria del Banco de Canadá, que podría elevar al 2% la tasa de interés en ese país, podría ofrecerle un mayor viento de cola al dólar canadiense, que tiene como objetivo viable la zona de 1.3300 en las próximas semanas.

Por otro lado, la expectativa estará puesta en la bolsa de Nueva York, cuyos índices principales se han mostrado muy volátiles en los últimos días. Lejos de sus mínimos de más de un año que todos tocaron días atrás, pero nuevamente con tendencia bajista de corto plazo, el temor de los operadores es que se pierda el rally que los ocupa desde marzo de 2009. Esto ocurriría al quiebre de los 19.000 puntos en el índice Dow Jones.

La agenda de noticias de la semana luce modesta, con alguna excepción. Al comunicado ya mencionado del BoC le seguirá el ISM de servicios en Estados Unidos, con una medición que se espera cerca de los 60 puntos, más que positiva.

Nota legal Este reporte, así como sus datos, informes y recomendaciones, está elaborado con el objeto de proporcional información general y no constituye una invitación a la compra o venta de divisas. El presente informe se basa en informaciones tomadas de fuentes que se consideran fiables pero que no han sido objeto de verificación independiente por parte de Adrian Aquaro. Confiar en el contenido del reporte o en las opiniones vertidas en el mismo corre por cuenta exclusiva del lector. Adriann Aquaro no participa con este informe del asesoramiento financiero a persona alguna, y no se responsabiliza por las ganancias o las pérdidas que se realicen tomando como base las opiniones vertidas en el mismo.