Pronóstico EUR/USD: Destino bajista claro en un contexto mundial incierto

En pocas oportunidades se dan en el mundo circunstancias como las actuales, en materia política, con influencia en el mundo de las finanzas.

En medio de un crecimiento moderado de las economías centrales, y que se hace más evidente en el caso de Estados Unidos, diversas negociaciones con destino totalmente incierto hacen que el eje de los mercados pase por las mismas, dejando en parte de lado los informes que todos los días tradicionalmente han formado tendencias en los activos financieros.

En orden de aparición, la negociación por el Brexit aparece compleja y sin una solución a la vista. La libra Esterlina literalmente “baila” al compás de las declaraciones de funcionarios de Reino Unido y de la Unión Europea, que un día se muestran relajados y con todo resuelto, y al otro confundidos y agregando su confusión a la situación general. La libra no tiene un rumbo cierto, aunque el sentido común indica que algún tipo de acuerdo deberá firmarse antes de marzo de 2019, y en ese caso la moneda británica debería recuperar parte de sus pérdidas, que desde junio de 2016 han sido cuantiosas.  En Estados Unidos suelen decir que en su país y en Inglaterra todo vale igual nominalmente, en dólares y libras, pero que en Inglaterra es un 60% más caro.  Y la libra apenas si logra acercarse a 1.3000.

El conflicto entre Estados Unidos y China amenaza con extenderse a todo el mundo. Si Estados Unidos castiga a China, y esta a Estados Unidos, no solo se perjudicarán ambos, sino el mundo emergente, proveedor de materias primas, cuyos precios también caerán.  Las monedas de estos países, a la baja.

El NAFTA parecía resuelto, hasta con nuevo nombre, hasta que Canadá no dio lugar a un cierre de acuerdo en los días fijados por Estados Unidos. Ello explica la caída del Loonie, que por ahora es moderada, más allá de que los precios del petróleo no lo ayudan. Su camino luce bajista para la semana entrante.

El euro parece, más allá de las correcciones que presenta en estos días, tener un destino bajista muy claro. La Fed prepara su artillería de alzas de tipos de interés, frente a un BCE que en las últimas semanas brilló por su ausencia, y que no parece tener mucha voluntad de cambios. La moneda única hace caso omiso a los informes de Alemania, que muestran que las cosas no van tan mal como parece, pero aún así no logró superar 1.1700 como para consolidar ganancias.  El quiebre de 1.1500 podría llevarlo a 1.1300, el mínimo del año, y mucho más abajo aún durante el mes en curso.

El yen, en cambio, se posiciona para ganar terreno. Cuando de conflictos de habla, la moneda nipona se prepara para ganar, y este parece ser el caso.  Si bien se ha mostrado dubitativo, el quiebre de 109.50 podría darle fortaleza en los próximos días, buscando 107.00 durante este mes.

El panorama no luce fácil en su análisis, pero sí puede ofrecer muy buenas oportunidades, aún cuando hay que cuidar mucho los tiempos.  En momentos en que Trump mueve los mercados con un simple Tweet, o un periódico alemán mueve a la libra con una desmentida, conviene mirar no solo los precios, sino también, y sobre todo, el reloj.

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