Dólar, yen y libra esterlina protagonistas de la semana

Hola Amigos, buen día.  Se inicia una semana importantísima para el mercado de divisas, con las reuniones de política monetaria del Bank of Japan, Fed, y Bank of England, las cuales tendrán lugar respectivamente el martes, miércoles y jueves.  Agregado a ello, el dato de empleos de julio de Estados Unidos se conocerá el viernes, cerrando una secuencia de días de enorme trascendencia.

La del BoJ no será una reunión más.  Si bien el banco central de Japón nos tiene acostumbrados a presentaciones sin efecto alguno, esta vez la atención de los mercados estará puesta en el comunicado de la entidad; el mismo podría cambiar sensiblemente su tono, para hablar de recortes de planes de estímulo, sin descartar cambios en los bonos que emite, que ofrecen un interés nulo, mientras la tasa de interés se mantendría negativa, en el -0.1%.

Estas novedades, si efectivamente se producen, no serían más que un impulso alcista para el yen, que en los últimos tiempos se ha movido al compás de los humores del mercado, siendo buscado como refugio ante situaciones de incertidumbre.  Como estas se han multiplicado en estos meses, con amenazas de guerras comerciales, y lamentablemente también de guerras armadas -algo mucho más grave-, la moneda nipona fue ganando posiciones en forma escalonada, para perder terreno apenas se relajaron dichos conflictos. 

Así, llegó a un mínimo de 113.15 días atrás, cerca ya de su mínimo anual, establecido en enero pasado en 113.38, para ganar posiciones en estos días, cerrando la semana pasada en la zona de 111.00, y con perspectivas favorables para la semana que se inicia.  Claramente, el lunes será un día de transición para el yen, a la espera de la reunión del BoJ.

De la reunión de la Fed no se puede esperar sino un comunicado de confirmación de la política que viene llevando a cabo, y que incluye cuatro alzas de tipos de interés durante 2018, de las cuales dos ya se han determinado.  Una inflación controlada pero en crecimiento, un desempleo en mínimos de 18 años, y la novedad del viernes pasado, un PBI que creció en el segundo trimestre un 4.1%, no le dan lugar a la Fed para ambigüedades:  si bien será probablemente en septiembre, o más adelante, cuando eleve la tasa por tercera vez en el año, el comunicado reflejará el buen momento que pasa la economía de Estados Unidos.  El dólar estará expectante:  si las palabras del FOMC son las esperadas, tendrá vía libre; de lo contrario, sufrirá correcciones bajistas.

En cuanto al BoE, tiene previsto, esta vez sí, elevar la tasa de interés del 0.5 al 0.75%, una medida largamente esperada, y de igual modo postergada, por diversos factores.  La inflación superó por mucho el 2% (llegó a pasar el 3% incluso), para estabilizarse en el orden del 2.5% en los últimos meses.  Cifras que justificarían por sí solas la acción del banco central, que sin embargo debió quedarse de brazos cruzados ante las negociaciones del Brexit, que ha ingresado en un laberinto sin salida.  Si el BoE eleva los tipos, la libra podría en su caso salir de su dinámica bajista que por ahora no ha encontrado un piso, aunque no por mucho tiempo:  la tasa del 0.75% ni siquiera cubre la mitad de la inflación, y las cifras macro, algunas de las cuales se conocerán esta misma semana (PMI de servicios y manufacturas, entre ellas), y el Brexit no tiene una salida clara.  O al menos, no la tiene mientras la presión de la gran mayoría de los británicos, que quiere un nuevo referendo para terminar con ese despropósito de salir de la UE no tenga efecto en el gobierno de Theresa May.

Finalmente, el dato de empleos del viernes será la confirmación de que las cosas funcionan bien en la primera economía del mundo.  Pero claro, también los mercados se ponen más exigentes en circunstancias como estas, y pedirán mayor cantidad de empleos, y sobre todo mejor remunerados.  De allí es que la cifra de ganancias promedio será lo que esté en el foco de los inversores.  El gobierno de Trump responde a las críticas, algunas feroces, con números, pero deberá estar atento:  si bien las medidas proteccionistas sirven para crecer y sobre todo para recortar déficit comercial, un día pueden volverse en contra si no se terminan a tiempo.

Como se ve, una semana más que completa de datos, informes y comunicados.  Faltará solo el BCE, que el jueves ya ofreció su propio comunicado, con la posterior conferenciad de prensa de Mario Draghi.  Hábil, el funcionario va logrando su cometido:  un euro más barato, favorecido por una política firme de la Fed, y una inmovilidad absoluta de su propio banco central.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos volveremos a ver el miércoles.

 

Nota legal Este reporte, así como sus datos, informes y recomendaciones, está elaborado con el objeto de proporcional información general y no constituye una invitación a la compra o venta de divisas. El presente informe se basa en informaciones tomadas de fuentes que se consideran fiables pero que no han sido objeto de verificación independiente por parte de Adrian Aquaro. Confiar en el contenido del reporte o en las opiniones vertidas en el mismo corre por cuenta exclusiva del lector. Adriann Aquaro no participa con este informe del asesoramiento financiero a persona alguna, y no se responsabiliza por las ganancias o las pérdidas que se realicen tomando como base las opiniones vertidas en el mismo.