Crecimiento, beneficios empresariales y rentabilidad de los dividendos: tres claves para la renta variable de los mercados emergentes

Las bolsas de los mercados emergentes perdieron las ganancias del 8,8% vistas en enero en una racha de debilidad que ha durado de febrero a junio. El segundo trimestre, en particular, registró turbulencias en las monedas de esta clase de activos y los ciclos electorales dañaron la confianza de los inversores. Hasta la fecha, Turquía, Filipinas, Polonia, Indonesia, Brasil y Sudáfrica se encuentran entre los países emergentes más rezagados. Los mercados más pequeños de Colombia, Perú, Qatar, la República Checa y Egipto registraron ganancias, al igual que Rusia.

La fortaleza del dólar fue el mayor desafío de los mercados emergentes durante el trimestre. La oleada de ventas del segundo trimestre fue relativamente modesta en términos de moneda local, y el índice MSCI Emerging Markets cayó un 3,5%. Para los inversores en dólares estadounidenses, sin embargo, las pérdidas se amplificaron a retrocesos del 8% debido a la conversión de divisas. En lo que va de año, el índice pierde un 2,8% en términos de moneda local y cede un 6,7% en términos de dólares estadounidenses.

En nuestros productos de renta variable de mercados emergentes nos hemos centrado en evaluar los factores que han impulsado los cambios este año. En este proceso, nos ha impresionado el contraste entre las tendencias macro y las tendencias de los fundamentales.

Buenas perspectivas

Sin embargo, las expectativas de crecimiento de los beneficios empresariales en los mercados emergentes de cara a 2018 se mantienen constantes en el 18% y las estimaciones para 2019 han sido revisadas ligeramente al alza para situarse en el 11%.

Por su parte, la rentabilidad de los dividendos y el flujo de caja libre siguen siendo más altos en los mercados emergentes en comparación con los mercados desarrollados, mientras que la rentabilidad sobre los recursos propios de los mercados desarrollados se ha movido ligeramente por encima que la de los mercados emergentes, con un 12,3% frente al 12,2%.

También se espera que los mercados emergentes crezcan más del doble que los mercados desarrollados en 2018 y 2019 a un 5% frente a un 2,3%, respectivamente.

Sectores con viento a favor

Nuestros equipos están comenzando a considerar más oportunidades value en la renta variable de los mercados emergentes. Al igual que nuestro equipo de value relativo, ven mejoras en los sectores relacionados con las materias primas y en ciertos bancos de los mercados emergentes. Estas empresas han retrocedido mucho en los últimos cuatro años, cuando terminó el superciclo de materias primas, dejando un exceso de capacidad y préstamos incobrables.

Tras aprender de las duras lecciones que dejaron el dinero fácil, muchas compañías de materias primas adoptaron una disciplina fiscal más estricta y se esforzaron por controlar los gastos de capital para restaurar sus balances.

En los mercados emergentes, el crecimiento de la morosidad bancaria parece haber alcanzado su punto máximo y la actividad crediticia está repuntando. El aumento de los tipos de interés está brindando a los bancos oportunidades para obtener mejores márgenes en sus préstamos.

Todos nuestros equipos mantienen posiciones en bancos chinos e indios con precios atractivos, por citar algunos ejemplos, con bases de depósito sólidas que están posicionadas para beneficiarse del aumento de los tipos de interés y la creciente penetración de los servicios crediticios y bancarios modernos.

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