Alfonso Fernández

Washington, 3 ago (EFECOM).- Las últimas estadísticas laborales de EEUU enviaron hoy señales mixtas, con un repunte de una décima en la tasa de desempleo, hasta el 8,3%, pese a la creación de 163.000 trabajos, más de lo esperado.

El sector privado añadió en julio cerca de 172.000 empleos, mientas que el sector gubernamental perdió 9.000. En total se generaron 163.000 nuevos trabajos, por encima de lo esperado por los analistas que vaticinaban la generación de 100.000 puestos.

La tasa del 8,3% es la más alta desde febrero, una décima por encima del 8,2 pronosticado por los expertos, y se mantiene ya por encima del 8% durante más de 42 meses.

Esta subida de la tasa de desempleo refleja, en parte, el descenso de los llamados "trabajadores desanimados", aquellos que se habían retirado de la búsqueda activa y ahora han regresado a las estadísticas, y cuya cifra se ha reducido en 267.000 respecto a julio de 2011.

Asimismo, los parados de larga duración, aquellos que llevan más de 27 semanas desempleados, se mantienen sin variación con 5,2 millones.

En el actual contexto de confrontación política, fruto de las próximas elecciones presidenciales de noviembre en las que la debilidad económica es uno de los principales temas, los datos de desempleo han sido interpretados de manera diferente por republicanos y demócratas.

El presidente de EEUU, Barack Obama, se concentró hoy en el dato de generación de trabajo sin hacer alusión al repunte en la tasa oficial de desempleo.

"Hemos creado en los últimos 29 meses más de 4,5 millones de empleos", indicó Obama en un discurso en la Casa Blanca en el que volvió a urgir al Congreso a que apruebe su plan para ampliar las rebajas impositivas a la clase media.

La Casa Blanca insiste en la necesidad de que el Congreso de EEUU apruebe nuevas medidas de gasto público para estimular la creación de empleo, y ha culpado a los legisladores republicanos de bloquear estas iniciativas.

Por contra, el virtual candidato republicano, Mitt Romney, manifestó que "el incremento en la tasa de desempleo es un nuevo mazazo a las familias de clase media que están luchando" y reiteró que Obama "carece de un plan" para rebajar la elevada tasa de desempleo.

"La clase media merece algo mejor, y yo creo que EEUU lo puede hacer mejor", agregó Romney, quien ha defendido su perfil empresarial como más adecuado para favorecer la creación de empleo.

El nuevo dato de desempleo se conoce apenas dos días después de la reunión del Comité Mercado Abierto de la Reserva Federal (Fed), que dirige la política monetaria del país, y durante la que se reiteró que "el crecimiento del empleo ha sido lento en los meses recientes".

Las previsiones de la Fed no cuentan con una reducción significativa de la tasa de desempleo en el futuro próximo.

El banco central insistió esta semana en su disposición a tomar nuevas medidas de estímulo si la situación económica continúa su "deterioro".

Pese a las medidas de estímulo monetario aplicadas por la Fed en los últimos meses, como la ampliación hasta final de año de la ronda de canje de bonos a corto por bonos a plazo y la continuación de los los tipos a niveles excepcionalmente bajos, la tasa de desempleo apenas a variado desde comienzos de año.

La próxima reunión de la Fed está prevista para el 12 y el 13 de septiembre, y entonces el banco central estadounidense contará con un nuevo dato de desempleo, el de agosto.

Los mercados reaccionaron positivamente al informe del Departamento del Trabajo y Wall Street abrió con una sólida tendencia alcista en la que el Dow Jones de Industriales, su principal indicador, avanzaba el 1,41 %.

La economía estadounidense se ha ralentizado en los últimos meses y en el segundo trimestre creció a un ritmo anual del 1,5%, por debajo del 2 % entre enero y marzo.

Los analistas consideran estas tasas de crecimiento insuficientes para recuperar los millones de empleos destruidos como consecuencia de la crisis financiera de 2008. EFECOM