Las ventas de vivienda nueva cayeron -0,9% en enero. Aún así, se trata de un buen dato ya que la cifra total de unidades vendidas, 321k, supera la expectativa, 315k.
El reciente repunte de las ventas está provocando que el stock existente se vaya reduciendo. A finales de enero se contabilizaban unas 151,000 viviendas nuevas sin vender, lo que equivaldría a la demanda de 5,6 meses, el menor nivel desde enero de 2006.
Es cierto que el dato supone un retroceso con respecto al mes anterior, y frena la racha de mejoras de los últimos meses, pero no creemos que sea un mal dato.
Tal y como se observa en el gráfico de la derecha, las ventas de vivienda nueva están estabilizándose en el entorno de las 320k. De la misma manera, las ventas de vivienda usada también parecen haber hecho suelo e incluso habrían experimentado cierto repunte. Por tanto, podemos concluir que el sector inmobiliario se está estabilizando y muestra signos de mejora, tal y como se desprende del índice de expectativas de construcción (tabla de la derecha).
No obstante, como venimos señalando en anteriores notas, creemos que la recuperación del sector va a ser muy lenta. La alta tasa de paro así como el elevado número de ejecuciones hipotecarias ralentiza el despegue del sector. Ahora bien, los bajos tipos de interés, la mejora de la confianza sobre la economía y las ayudas a las familias pactadas con la banca (compensaciones económicas a los afectados por malas prácticas hipotecarias, refinanciaciones ventajosas, etc.) suponen un estímulo.
Unos minutos antes se ha publicado la cifra final de la confianza de la U. de Michigan, que ha resultado ser mejor de lo esperado: 75,3 vs 73,0e y 75,0 anterior.
El impacto de estos dos datos debería ser positivo para bolsas y dólar, mientras que repercutiría negativamente en el precio de los bonos.






