Existe en las últimas semanas una notable y casi total simetría en las curvas de cotizaciones de los futuros del índice Dow Jones y la del cruce de divisas USD/JPY.

Siendo que la dirección alcista de la primera curva representa naturalmente el alza de las acciones principales de Wall Street, y que un movimiento similar en el USD/JPY beneficia al dólar, llama la atención lo idénticos de ambos recorridos.

Gráficos 1 y 2


Gráfico1


Gráfico2


A medida que suben los precios de las acciones, lo cual supone una depreciación del dólar por oposición, la divisa crece ante el yen. Esto puede ser analizado desde varios aspectos:
El primero de ellos es que el yen sigue siendo moneda de refugio ante situaciones de crisis, y esta no ha sido la excepción. Con la explosión de la Bolsa de China, el índice Dow Jones se desplomó hasta poner en peligro el sólido canal alcista en que se mueve desde marzo de 2009, para recuperarse días después. 

Gráfico 3


Gráfico3

El yen, en tal circunstancia, fue buscado inmediatamente, y sufrió una apreciación hasta niveles que no tocaba desde mediados de enero pasado. Y en opinión de quien escribe, tiene bastante más para ganar en los próximos tiempos, hasta la zona de 112 por lo menos, donde prácticamente neutralizaría sus pérdidas iniciadas en octubre de 2014, cuando el Banco de Japón amplió la masa monetaria existente a ese momento, generando una baja importantísima del yen en pocos días.
Cabe entonces preguntarse que sucederá con el yen cuando la Fed aumente los tipos de interés. El dólar debería apreciarse por peso propio, sin embargo el yen no parece tener mucho más para perder. Sí, en cambio, tiene mucho para ceder el índice Dow Jones. Incluso, para quebrar el canal alcista dominante, y llegar sin muchas dificultades a 13800 puntos, 38,2% de todo el recorrido del canal mencionado.