"Yo no moriría por mis creencias, porque podría estar equivocado".
Bertrand Russell

¿Por que el mercado de divisas es tan fascinante y a la vez temido?
¿Por que año con año atrae a nuevos operadores y al mismo tiempo muchos de ellos renuncian al mercado sintiéndose temerosos o traicionados?
¿Por que en general los mercados financieros son vistos como algo inalcanzable por su “complejidad”?
¿Por qué es creencia generalizada que en los mercados financieros no es posible ganar y sin embargo existe gente que gana dinero en ellos?

Como estas preguntas anteriores son las que saltan a la cabeza de una persona al momento de entrar en contacto con el mercado de divisas, al momento de darse cuenta que el dinero esta ahí, tan solo al alcance de un clic en su computadora y sin embargo a la vez esta tan distante como la Tierra de la Luna.

Aunque hacer dinero en el mercado de divisas en verdad es algo sumamente sencillo, eso no quiere decir en modo alguno que sea una tarea fácil, es cierto que poner una operación dentro del mercado y que esta resulte en ganancia es algo que prácticamente cualquiera puede hacer, pero obtener ganancias consistentes, no perder el dinero de nuestra cuenta una vez que se gana, poder permanecer tranquilo y concentrado mientras se opera y muchas otras cuestiones relacionadas con operar divisas son cosas con las que pocas personas pueden lidiar.

Operar divisas puede resultar en una ocupación muy frustrante, dado que podemos ver cualquier grafica de divisas en cualquier escala de tiempo para constatar el gran universo de oportunidades que se muestran y que son posibles de aprovechar, sin embargo, al mismo tiempo, el hecho de no poder tomar ventaja de al menos algunas de esas ventajas es lo que hace que el operador caiga en frustración, por que una cosa son las oportunidades que existen en el mercado y otra muy diferente las oportunidades que aprovechamos. Por tanto ser un trader es una de las empresas más complicadas y difíciles en las que una persona puede intentar alcanzar el éxito.

Considero que el mercado tiene muy mala fama, más mala de lo que en realidad debería de tener, desde mi punto de vista el problema es resultado de las creencias que en general tenemos.

Las creencias en un país o las creencias que tenemos en estos momentos como seres humanos se han desarrollando desde mucho tiempo atrás al presente y al momento en que aparecemos en el mundo nos son impuestas por la sociedad en la cual nacemos, esto con la ayuda de nuestros padres, familiares y maestros, el motivo de esto en parte es para mantener la estructura de las condiciones actuales, en parte para mantener el status quo, el punto es que las creencias son una fuerza muy poderosa que actúa sobre nosotros desde nuestro nacimiento y afecta cada aspecto de nuestro vida y por consiguiente nuestro operar en el mercado, estemos o no conscientes de ello.

Es comprensible que existan las creencias, estas nos ayudan para poder conducirnos en nuestra vida sin necesidad de tener que experimentar cada uno de los aspectos a los que nos podemos afrontar, por mencionar un ejemplo, podría decir que es creencia general que jugar con armas de fuego es peligroso, no tengo que experimentar dicha hipótesis para corroborarla y terminar con una bala en mi cuerpo para saber si es cierta o no, prefiero mantener mi creencia de que en efecto, jugar con armas de fuego es peligroso, así evito pasar por una situación de la cual pueda salir herido puesto que mi creencia me previene y protege de un posible mal.

De igual manera una creencia puede actuar en nuestra contra al impedirnos experimentar alguna situación agradable como lo puede ser la creencia de que volar en aviones es peligroso, no importa cuanta información se nos provea, si pensamos de esa manera respecto de subirnos a un avión jamás sentiremos el placer de viajar cómodamente en poco tiempo hacia algún destino lejano.

Existen infinidad de creencias que adquirimos durante nuestro desarrollo, la mayoría de ellas fueron impuestas en nuestro sistema sin siquiera habernos percatado, y con seguridad puedo decir que si pudiéramos contar y clasificar las creencias de cualquier persona en cualquier parte del mundo, las creencias adoptadas del medio ambiente serán exponencialmente mayores en comparación con aquellas que el individuo desarrollo y formulo por si mismo.

Debido al poder que las creencias pueden tener en nuestra vida es muy complicado vivir alguna experiencia que este en plena confrontación con alguna creencia que tengamos en nuestro sistema.

Imaginemos a una persona que viaja a un lugar muy lejano en el extranjero, su intención es conocer nuevas culturas, nuevos lugares y tener gratos momentos y recuerdos. Durante su viaje en este nuevo país se le ofrece a probar un alimento desconocido para el, sin embargo a la vista no le resulta nada apetitivo, de hecho el alimento en su opinión tiene un aroma y apariencias desagradables, el color, la textura y ciertas características del alimento le dan a entender que no debe de ser agradable al gusto, al mismo tiempo es testigo de que se vende “como pan caliente” y casi no hay un lugareño que no se detenga para comprarlo. Nuestro turista entonces compra una pequeña porción para tener la oportunidad de probarlo y desengañarse respecto de su sabor.

Una vez que prueba el alimento desconocido se arrepiente de haber tomado dicha decisión puesto que el sabor le resulta muy desagradable, le parece lo mas asqueroso que el haya probado. De esta manera tira el resto del alimento y en su mente queda grabado un mal recuerdo de esta experiencia.

De este pequeño ejemplo podemos sacar conclusiones respecto del modo en como las creencias ejercen su influencia en nuestro sistema.

-Nuestro turista se expone conscientemente a situaciones en las que sabe que no podrá actuar de igual modo que lo hace en su país, pero no toma en cuenta que dicha exposición puede ir totalmente en contra de lo que el cree en muchos aspectos, en este caso de su creencia de lo que tiene buen y mal sabor.

-Las creencias de nuestro turista aun y cuando en su país de origen pueden ser las mas correctas y tradicionales en un lugar distinto pueden resultar ser totalmente erróneas y equivocadas.

-El lector estará de acuerdo conmigo en que el turista no puede esperar poder tener un buen viaje si trata de seguir sus creencias en lugar de seguir las creencias del país que visita.

-Nuestro turista se sentirá totalmente fuera de lugar si el país a visitar esta en contra de lo que el piensa y cree acerca de cómo actúan las personas o como se desarrolla la vida, y en ese caso, estará sumamente feliz cuando retorne a su patria.

De la experiencia de nuestro ejemplo podemos tener a la vista dos problemas bien definidos, el primero de ellos es que como humanos cuando nos enfrentamos a algún problema o situación nueva, nuestro sistema esta diseñado de tal manera que buscamos información en nuestra base de datos para encontrar una solución que tomamos en el pasado y que pueda ser aplicada en el problema actual, el problema no debe de ser necesariamente igual para que este proceso se lleve a cabo, de este modo cuando el turista esta confrontado a probar un alimento desconocido para el, en su base de datos se lleva a cabo el proceso de búsqueda para esta nueva situación desconocida y localiza una solución para este problema basado en experiencias anteriores, es decir, su búsqueda puede ser en base a las características del alimento que sean conocidas para el en un sentido agradable o desagradable, si por decir, la textura le parece algo viscoso que en su mente se asemeje algún fluido desagradable para el será improbable que lo pruebe, si por el contrario dicha textura o el aroma le recuerda algo familiar y agradable a su paladar, tendrá mas probabilidades de probarlo.

El proceso de buscar soluciones en base a experiencias pasadas guardadas en nuestros recuerdos es totalmente lógico y comprensible, de aquí es donde van naciendo las creencias, pero a la vez este proceso nos coloca detrás de una barrera defensiva desde la cual no podemos observar que la nueva situación que se nos presenta es única y que evitarla nos impide experimentar nuevas cosas y por lo tanto nos quedamos inmersos dentro de nuestras propias creencias como en un circulo vicioso y sin poder avanzar.

Para futuras referencias en lamente de nuestro turista cada vez que se tope con un platillo similar al que ha visto o cualquier otro pero de igual manera desconocido para el recurrirá al proceso de búsqueda de información y conllevara cada situación a una generalización de la situación aun y cuando cada una de ellas tengas sus propias características únicas e irrepetibles, esto simple y sencillamente en base a su experiencia pasada.

El segundo problema que se nos presenta es que aun y cuando estemos dispuestos a vivir una experiencia que esta confrontada con alguna creencia personal esto no será suficiente para actuar en consecuencia, la persona de nuestro ejemplo puede tener toda la disponibilidad de probar nuevos platillos aunque estos sean grotescos de acuerdo a lo que el cree que debe de de oler, verse o saber un platillo, aunque su deseo de probarla sea muy fuerte, su creencia tendrá mucha mas fuerza y finalmente puede hacerle desistir en su intento de seguir comiendo.

De igual manera sucede con nosotros al momento de operar, aunque aquí no hablaríamos de creencias respecto de gusto de comida, sino creencias como lo pueden ser:

-En el mercado de divisas puedes perder la totalidad de tu dinero en un día, por lo tanto es arriesgado.
-Operar en divisas no redituara mas que en perdidas recurrentes y a la postre la pérdida de la totalidad de tu capital.
-La volatilidad del mercado hace impredecible al mercado y por lo tanto si no sabes lo que pasara no puedes ganar.
-El mercado de divisas es solo para gente que se aprovechara de ti quitándote tu dinero.

Como las anteriores existen muchas creencias del mercado, sobre todo si son creencias negativas del mismo.

Debemos de estar conscientes de que no solo las creencias respecto de ¿Qué es? y ¿Cómo se mueve? el mercado afectan nuestro desempeño en el, también hay creencias personales que tienen influencia importante y que de igual manera nos impiden hacernos de ganancias. Por ejemplo, en la Biblia se ha escrito que Adán y Eva fueron expulsados del paraíso y que durante el momento de su expulsión a Adán se le dijo la siguiente sentencia:

“Ganaras el pan con el sudor de tu frente”

Desde mi punto de vista esa máxima puede tener una influencia muy poderosa para un operador que profese la religión católica (su servidor es uno de ellos), esto debido a que como católicos desde tierna edad se nos enseña que debemos de esforzarnos mucho para obtener lo que necesitamos o queremos, entonces eso hace nacer una creencia en nuestro sistema que se refuerza con el paso de los años, sucede que cuando operamos en el mercado entramos en total conflicto con su dinámica dado que podemos obtener buenas ganancias al alcance de un simple clic y ver como nuestra cuenta crece en liquidez sin haber sudado una sola gota (hablando en sentido figurado), por la misma razón un operador nuevo en los primeros contactos con el mercado lo encuentra fascinante, porque le abre las puertas a la posibilidad de liberarse de una creencia que le fue inculcada desde la niñez, sin embargo, con el paso del tiempo dicha creencia ejercerá todo el poder que tiene para subsistir y así impedir el éxito al operar y de igual forma crear o reforzar creencias negativas del mercado como las que describí párrafos anteriores.

Ahora podemos entender un aspecto muy importante que afecta nuestra operación en el mercado, estemos conscientes de ello o no, ahora que estamos conscientes podemos medir el grado de su influencia, pero el camino no esta perdido, el primer paso se ha dado y darnos cuenta del problema nos abre la oportunidad a resolverlo.

Hay varios puntos que podemos tener en mente y que nos ayudaran a resolver la influencia de las creencias al momento de operar:

-Como operador (y ser humano) uno puede elegir en que creer.
-Como operador mis creencias tienen poder cuando opero.
-Como operador estamos a merced de asimilar las creencias que existen en el ambiente como parte de nuestro sistema.
-Como operador mis experiencias personales ayudan a fortalecer o debilitar las creencias que tengo.
-Como operador, estar consciente de las creencias es un arma muy poderosa que puedo utilizar a mi favor


Creer o no creer... ese es el dilema
Como comentamos anteriormente, existen creencias que nos son impuestas y con las cuales vivimos durante toda nuestra vida, a través de la historia la sociedad en su conjunto dicta las creencias por razones de orden y armonía entre los habitantes se espera que todos ellos sigan las creencias que se tienen en un país en un tiempo determinado, y eso hasta cierto punto no es malo, lo malo resulta cuando dichas creencias nos impiden mirar a nuevos horizontes y experimentar nuevos modelos de conducta, económicos, políticos, etc.

Aunque las creencias en las cuales nacemos y nos desarrollamos nos son impuestas en nosotros esto no necesariamente implica que dichas creencias sean deban ser adoptadas por nosotros sin tener la opción de poder elegir otro conjunto de creencias que nos sean mas placenteras o gratas. Existe la opción aunque las mismas creencias nos lo impidan ver.

Como operadores de divisas tenemos la opción de pensar que es imposible lograr buenos resultados constantes en el mercado, tenemos la opción así mismo de perder todo nuestro dinero en un solo día, o bien la opción de ser mesurados, tenemos la opción de creer que al cabo de un tiempo perderemos el dinero que hemos ganado aunque hayamos tenido un par de meses de buenas ganancias, podemos creer o no en que existe un indicador financiero que nos dará señales exactas de entrada y salida. O bien podemos creer que el mercado en si mismo es impredecible y por lo tanto tomar beneficios cuando estos aparezcan, definir con antelación niveles de salida, etc.

Estar despiertos ante lo que puedo creer o no nos pone un paso delante de la mayoría de los operadores, estar conscientes del poder de decisión dentro del mercado es liberador una vez que comprendemos ese significado, porque nos da un amplio margen de razonamiento de donde uno puede elegir entre lo que es mas conveniente dentro del mercado y lo que no lo es. El poder de elección es el paso más importante que un operador puede dar una vez que lo instala dentro de su sistema como parte integral del mismo.


El poder de las creencias

El ejemplo de la máxima señalada a Adán al momento de su expulsión del paraíso nos muestra que las creencias por si mismas tiene un poder que ejercen cuando nos enfrentamos a una situación que se contrapone a ellas.

Vivir bajo la creencia de que ganar dinero debe de ser algo que es penoso, laborioso y cansado no hace mas que disminuir nuestra capacidad como operadores puesto que operar puede ser una de las ocupaciones mas gratas y libres de estrés que alguien puede realizar.

La mayoría de nosotros estamos acostumbrados a obtener un pago periódico, ya sea semanal. quincenal o mensual por el trabajo que realizamos, y esa creencia aprendida a lo largo de nuestra vida se antepone al hecho de que en el mercado de divisas no hay pagos de esa naturaleza, el mercado brindara la oportunidad de tomar ganancias mayores o menores dependiendo de las circunstancias, pero su misma naturaleza variable se contrapone con la creencia del periodo para la obtención de dinero, es por eso que operadores nuevos, experimentados o bien inversionistas buscan manejar números fijos en cuestión de rendimientos mensuales o anuales en donde es imposible prever una cuestión así, hacen preguntas como ¿Qué porcentaje de rendimiento mensual puedo esperar de mi inversión? Al hacer esta clase de preguntas esperamos una respuesta concreta respecto de cuanto podríamos recibir, sin embargo cuando dichas previsiones no se cumplen la creencia de periocidad se refuerza y nos hace alejarnos del mercado puesto que no estamos hechos para lidiar con su naturaleza variable, claro que en el proceso culpamos a nuestro operador por habernos mentido respecto del mercado.

De esta forma es como volvemos mejor a la comodidad del refugio que nos brinda un pago periódico y así nos deshacemos del estrés que significa no saber cuanto dinero podré obtener, o en el peor de los casos cuanto dinero el mercado me quitara.

Como ultimo comentario para hacer notar el (en ocasiones extraordinario) poder que tienen las creencias en el ser humano, tanto de forma individual como en sociedad basta señalar las guerras que existen en el mundo, una guerra es el desequilibrio existente entre las creencias de un bando contra las creencias del bando contrario, ¿No mueren millones de personas durante este tipo de conflictos defendiendo lo que “ellos creen que es justo”? Es por lo anterior que resulta algo desconcertante la frase escrita por Bertrand Russell al principio de este artículo.


¡Creo que la Tierra es redonda!

Como he señalado a lo largo de este artículo la sociedad nos dicta la mayoría de las creencias que tenemos circulando dentro de nuestro sistema y que nos dan el marco conceptual para procesar la información que tenemos dentro del mundo, de las cosas, de la vida en general.

De cuando en cuando aparece un individuo, un físico, un biólogo, un filosofo que da nacimiento a una idea que esta totalmente en contra de las creencias de su tiempo, una idea que parece golpear el status quo prevaleciente, muchas de esas ocasiones el individuo en cuestión puede comprobar su teoría y no siempre corre con la suerte de hacerse de la popularidad y aceptación publica, esto independientemente de estar en lo correcto o no, las mas de las veces pasa una penosa existencia luchando por la nueva idea con la que se ha topado y muere sin obtener el reconocimiento de sus contemporáneos, posteriormente con el paso del tiempo, sus ideas se estudian y se razonan por otras personas que ya no tienen el mismo código de creencias que nuestro individuo en cuestión (o al menos no la negación de su tiempo) por lo que están abiertos a pensar de modo diferente, entonces se dan cuenta de que tenia razón y se eleva a este individuo a personaje de la historia del cual se estudia su vida y obra, dando como resultado un cambio en la sociedad en conjunto al esparcirse y aceptarse sus ideas, un cambio en el status quo.

El ciclo se repite a lo largo de nuestra historia, dado que siempre habrá alguien que este en desacuerdo con lo que se ha establecido como creencia en cualquier campo, alguien con una nueva idea y con la curiosidad y pasión suficiente para acercarnos más a lo que es y lo que no es.

En medio de todo este proceso estamos nosotros, nadie nos impide ser aquel físico o aquel biólogo que buscan algo mas allá afuera o dentro del propio ser humano, nada excepto nuestras creencias, de este modo las aceptamos tal cual y vivimos bajo su yugo por el resto de nuestros días sin al meno imaginar que existen modos diferentes de pensar, maneras diferentes de hacer las cosas, por ello es que los personajes que tienen el atrevimiento de hacerlo son elevados al rango de genios o ilustres.

Así vivimos aplastados por el peso de nuestras creencias que os dicen que es lo que podemos hacer y que no, que es lo que podemos esperar del mercado y que no, que podemos obtener de el y que no, y así sucesivamente.

No es posible cambiar de un día para otro el código de creencias por el cual nos regimos, pero si es posible darnos cuentas de todas las dinámicas implicadas y por lo tanto hacer un estudio interno para darnos cuenta de cómo nuestras creencias nos limitan y cortan nuestro éxito. 

Experiencias y creencias, íntimas amigas
Volviendo un poco al ejemplo del turista y su experiencia con el alimento desconocido para el.

Al momento de que la experiencia fue no grata para el esto pudo haber reforzado una creencia que tuviera respecto de la comida en ese país o bien cualquier otra que el pueda relacionar con la comida, así es obvio pensar que la próxima vez que le den a probar otro tipo de alimento en una situación similar su creencia reforzada actuara en consecuencia haciéndole negarse tan solo por la generalización que su sistema esta realizando, esto con independencia de la calidad y sabor de la nueva comida.

De igual manera puede suceder en un sentido contrario, si a nuestro turista la comida le resulto apetitosa esta nueva experiencia podrá ir cambiando su creencia de que en general la comida de este nuevo país no es tan mala, si prueba otro platillo ira actuando de igual manera hasta y así hasta que quede totalmente encantado con la comida de ese país, las experiencias positivas o negativas será lo que le dará mucha o poca fuerza a sus creencia al respecto.

Así mismo sucede en el mercado, si un operador novicio pierde gran porcentaje del capital que esta operando la creencia de que en este mercado es imposible ganar se ira reforzando con cada nueva perdida, sin embargo, no pensaría de este modo si el primer par de meses su liquidez crece por encima de un 10%. En ambos casos el mercado no cambia en lo absoluto, lo que cambia son las creencias que tenemos respecto a el, reforzadas ya sea por experiencias satisfactorias o experiencias no gratas.

Analizando nuestras creencias podemos darnos cuenta desde que nivel estamos operando, desde un nivel en donde creemos que el mercado nos asaltara en la próxima semana o bien en el próximo anuncio de un banco central en donde la volatilidad será alta y por lo tanto perderemos dinero, por lo cual operamos con miedo. O bien podemos considera la alta volatilidad como una oportunidad inmejorable para hacernos de ganancias.

Por ultimo una cuestión muy importante en relación a las experiencias, si sabemos que estas refuerzan una creencia positiva o negativa, ¿Estamos a su merced?

¡De ninguna manera!

Así como podemos conocer y con el tiempo modificar nuestras creencias de igual manera podemos ejercer ese control sobre las experiencias que tenemos dentro del mercado, no podemos evitar tener malas experiencias, lo que si podemos hacer es evitar absorber dichas experiencias como efectos negativos y por lo tanto nada productivos en nuestras creencias y por lo tanto en nuestro operar.

En definitiva no podemos controlar al mercado, nadie puede, al menos no de un modo apegado fielmente a su libre albedrío, no podemos evitar tener perdidas, eso es indiscutible al ser una parte integral de operar. Lo que si podemos hacer es controlar lo que sucede dentro de nosotros aunque no resulte fácil o sencillo, pero es mucho menos complicado hacerlo de este modo que intentar evitar tener perdidas y siempre estar en el lado ganador del mercado.

¿Hasta donde podrá llevarnos dentro del mercado nuestras creencias? Considero que hasta donde podamos tomar control de ellas en lugar de ser su rehén.

¿Hasta donde tendremos limites en el mercado? Hasta donde llegue el límite de lo que creemos que es capaz de hacer, y hasta donde tengamos las facultades de extender los limites de nuestras creencias.

Como operador y persona, lo importante será siempre dar el primer paso.

Los operadores en lo individual o en conjunto en algún momento dado de nuestras carreras estamos a la búsqueda de algo “allá afuera” que nos de la formula mágica para ganar en el mercado, pocos se dan cuenta de que esto no existe y que el verdadero camino esta dentro de uno mismo, pero eso será tema para otro articulo.

Espero que la lectura del presente artículo haya resultado tan agradable como para un servidor ha resultado su escritura, como siempre cualquier duda o comentarios adicionales serán bienvenidos en mi mail personal ivan.rosales@rrforex.com.