Hola amigos

Este viernes se han conocido las cifras de inflación de julio, que nuevamente decepcionaron a los inversores, generando dudas sobre las fechas exactas para la siguiente intervención de la Fed en la política monetaria este año.

Si pensamos en que la próxima reunión del FOMC apenas tendrá pocos días luego de los resultados de la inflación de agosto (publicados el 14 de septiembre), y la tendencia sigue siendo a que los datos no acompañen esa meta del 2% tan anhelada, parecería un poco descabellado pensar que se realizarán grandes cambios el próximo 19 y 20 de septiembre, sin embargo, es necesario analizar todas las posibilidades y escenarios.

Revisando los datos, vemos que el mercado laboral sigue firme y estable, con una tasa de desempleo en el 4.3%, y el crecimiento con un repunte en el 2.6% durante el segundo trimestre desde el 1.2% anterior, sin embargo, la variable de la inflación no refleja que dicho crecimiento sea real, y preocupa que no acompañe los otros resultados. Si vemos los gráficos, la inflación durante el 2017, y desde que las tasas de interés sufrieron aumentos no han sido benévolas, y debemos recordar que, cuando la tasa de interés sube, necesariamente el costo de los créditos se incrementa, lo que dificulta la capacidad del sector empresarial para financiar inversiones, y afecta la capacidad de consumo de las familias.

Esto a su vez puede tener incidencia en el nivel de desempleo, por la misma dificultad de las empresas para financiar su crecimiento y desarrollo debido al encarecimiento del crédito, el cual disminuye el consumo, y si este cae, el empleo también suele hacerlo, algo que en este caso no viene ocurriendo.

Es así como la Fed encuentra una manera de controlar la inflación, y si sube la tasa de interés, las personas deciden endeudarse menos, consumen menos, y baja la inflación, algo que en este caso no parece estar ayudado, si pensamos en que una baja inflación puede anticipar un débil crecimiento nuevamente.

Por su parte, si la Fed decide mantener baja la tasa de interés, y no realizar nuevos incrementos en septiembre, las personas y los inversores podrían decidir endeudarse más, consumir más, y lograr así que la inflación se estabilice o incluso aumente un poco más cerca del nivel que necesita.

Otro factor que viene afectando las decisiones de la Fed es lo concerniente al dólar, ya que en general, cuando sube la tasa de interés de un país, los inversionistas extranjeros llevan sus inversiones a ese país, y esto genera una entrada de dólares, y el efecto de revaluación de la moneda local.

Si juntamos las tres relaciones anteriores, nos damos cuenta entonces de la importancia y la dificultad que tiene la FED en su reunión de septiembre, toda vez que la decisión para determinar si sube o no la tasa de interés, puede ser clave para que el país logre las metas de crecimiento planteadas.

Buenas operaciones para todos, y recuerden... ni miedo ni codicia, solo trading.