La libra esterlina ha repuntado con fuerza ayer, llegando a un máximo de un año frente al dólar, ya que los inversores anticipan que la sorpresa al alza de la inflación obligaría al Banco de Inglaterra a intervenir. El GBP/USD subió más de 0,90 % el martes, el nivel más alto desde septiembre de 2016, tras la publicación de los niveles de inflación más altos de lo esperado para agosto. De hecho, el indicador general registró un 2,9 % interanual frente al 2,8 % de la mediana de las proyecciones y el 2,6 % del mes anterior. La medida núcleo, que excluye los componentes más volátiles, fue del 2,7 % interanual en comparación con el 2,5 % esperado y el 2,4 % de julio, lo que sugiere que el alza en el precio del combustible no es la única explicación.

En efecto, la fuerte depreciación de la libra esterlina en los últimos meses tuvo un impacto alcista en el costo de las mercancías importadas. El componente ropa y calzado aumentó un 4,6 % en los últimos 12 meses, lo que contribuye con 0,26 puntos a la tasa CPIH (en comparación con el -0,07 de hace un año), mientras que el aumento de los precios de hoteles y restaurantes contribuyó con 0,35 puntos (en comparación los 0,23 de hace un año).

Esta mañana, la tasa de desempleo de la OIT cayó hasta el 4,3 % de julio desde el 4,4 % de hace un mes, ya que la variación en los números del empleo registró un alza a 181.000 frente a los 150.000 del pronóstico mediano y los 125.000 de junio. Sin embargo, las ganancias medias semanales permanecieron estables en el 2,1 % interanual en comparación con el 2,2 % esperado. La falta de presión al alza en el crecimiento de los salarios básicos sugiere que el estancamiento del ingreso disponible de los hogares no va a acelerar la recuperación de la inflación. Además, la libra esterlina se ha estabilizado desde el comienzo del año, incluso se recuperó, y esto de alguna manera alivia la presión al alza de la inflación derivada de la tasa de cambio.

En este contexto, el Banco de Inglaterra se mantendrá en espera mañana, especialmente dado que el efecto negativo del Brexit aún no ha afectado el panorama. De este modo, los inversores vigilarán el cambio en el patrón de votación. Desde nuestro punto de vista, creemos que el Banco de Inglaterra no correría el riesgo de endurecer su política monetaria, mientras que las negociaciones Brexit apenas han comenzado y aún más dado que la UE no hará que la situación sea más sencilla para los negociadores del Reino Unido. La incertidumbre es demasiado alta y un paso en falso de los responsables políticos podría ser muy costoso para la economía del Reino Unido.