Abrimos la última sesión de la semana con cotizaciones a la baja en Wall Street (-0,18%) al contrario de las acciones en Europa cuyos rendimientos se encuentran al alza en 0,13%. La explicación estaría en las palabras de Rajoy, timonel español que desafía las medidas impuestas por la Unión Europea, declarando que su déficit fiscal tiene objetivos de 5,8% en vez del 4,4% exigido por las autoridades del conglomerado monetario. Lo anterior ha provocado una fuerte vuelta de los bonos españoles al 5% (de diez años) y una excelente excusa para que el S&P 500 no pueda superar los 1.370 puntos de forma definitiva. Adicional a lo anterior, las cotizaciones en el crudo vuelven a encender la alerta roja. Al parecer el insumo sería el nuevo impedimento para el crecimiento mundial y es muy probable que sea el tema fundamental para los pesimistas durante el 2012. En términos de cifras económicas el PMI de la construcción en Alemania, termina mejor a lo esperado (54.3 vs 51.3), mientras que las ventas minoristas decepcionan en el margen. En la noche tendremos el PMI no manufacturero de China.

El Dólar Índex se beneficia un 0,8%, manteniendo un sesgo al alza después de las LTRO (bajista para el euro) en conjunto con las últimas declaraciones de Ben Bernanke (alcista para el dólar). En este contexto, el USD/CLP abre al alza, superando una directriz bajista que pasaba por los $480, escalando hasta el siguiente objetivo en $485, nivel que limita avances adicionales hasta los $490. Mantenemos una visión alcista de corto plazo. El Cobre, sigue inmune a los movimientos de los mercados, muy estable en torno a los US$3,90 la libra, por lo cual debemos estar más atentos en el -corto plazo- a los movimientos del EUR/USD que a los del metal rojo para anticipar los movimientos del USD/CLP. Finalmente, el oro se mantiene deprimido y cotizando en un rango lateral entre los US$1700 y los US$1725 aproximadamente. Las compras en el soporte se presentan atractivas, aunque una ruptura de los US$1697 podría gatillar nuevas ventas hasta los US$1685.

Prácticamente sin variaciones comienza la jornada bursátil el día de hoy en Estados Unidos, lo que para sus principales índices significa mantenerse en zona de resistencias. El S&P 500 abrió en los 1372 puntos, para luego mostrar una leve caída, bajando cerca de un 0,2%. En este inicio de sesión moderado, ha destacado la caída observada en el precio de los papeles de las compañías del sector energético, en línea con la nueva corrección del WTI que lo ha llevado a ubicarse por debajo de los US$108 el barril, empujando al grupo un 0,49% a la baja. Las principales petroleras de Estados Unidos, Exxon Mobile, Chevron, Conocophillips y Halliburton se anotan caídas cercanas al 0,6%. Las dos primeras compañías comienzan a confirmar rebotes en importantes resistencias correspondientes a máximos de meses. Por otro lado, las compras llegaron con más fuerza en los grandes bancos con destacados movimientos. JP Morgan vuelve a marcar un nuevo máximo desde julio del año pasado, mientras que Bank of America se comienza a afirmar por sobre los US$8,00.

El balance de la semana es positivo y si resumimos lo ocurrido en los últimos siete días, los tres principales polos (Estados Unidos, China y Europa) nos dan motivos para que la racha bursátil continúe. Si bien en Europa tuvimos malas noticias del empleo y la inflación, las operaciones de refinanciamiento de largo plazo (LTRO) terminan en línea con lo esperado, siendo 800 bancos los prestatarios finales. A diferencia de las medidas cuantitativas de Estados Unidos, las inyecciones de liquidez del BCE dependen de lo que el mercado estime conveniente. Tener casi un trillón de euros en "circulación" en dos meses, no puede ser malo, ni para los spreads soberanos, cotizaciones y el crédito en general. Por otra parte, Estados Unidos presenta un crecimiento del 3%, la confianza del consumidor del Conference Board en máximos desde el 2008 y las peticiones de subsidio por desempleo en mínimos también desde el 2008. Por último China sigue mostrando PMI por sobre 50, lo que denota la confianza de los gerentes de compra ante las medidas monetarias expansivas del gigante asiático.