1. El crecimiento mundial continúa aumentando, y viene acompañado de una cierta clarificación en torno a las políticas en EEUU. Con todo, se mantienen los riesgos globales.

  2. Acaba la desaceleración en América Latina. El crecimiento pasará del -1,4% en 2016, al 1,1% en 2017 y 1,8% en 2018. Será un crecimiento aún por debajo del potencial de la región, más cercano al 3%.

  3. La inflación continuará disminuyendo en América del Sur, pero aumentará en México, aunque menos a lo anticipado. Esperamos nuevos recortes de los tipos de interés en América del Sur (más agresivos en Brasil). Por su parte, el ciclo de endurecimiento monetario en México será menos intenso al anticipado hace tres meses.

  4. Los riesgos en la región están sesgados a la baja. Disminuyen los riesgos de corto plazo asociados a China y EEUU, si bien en el primer caso aumentan los riesgos estructurales de medio plazo. Por el lado interno, subsisten los riesgos asociados con el ruido político y con el retraso de las obras de infraestructura en la región.